El emperador de la sandía está en Palomares
Navarro de Haro prevé cerrar campaña con 60 millones de kilos y suma más de 1.000 hectáreas de producción

José Navarro en uno de sus campos de producción.
El emperador de la sandía es de Palomares y se llama José Navarro. Es fundador y gerente de la empresa Navarro de Haro que comparte con su mujer Juana de Haro prevé cerrar esta campaña con más de 60 millones de kilos comercializados. Afronta esta compañía hortofrutícola, fundada en 1998, la inversión en una nueva planta de 12.000 metros que multiplicará la capacidad de producción y envasado de la empresa que tiene en la sandía su ariete comercial.
Navarro de Haro comenzó como una comercializadora pero ha ido evolucionando hasta convertirse en una de las principales productoras del mercado nacional con socios y proveedor de cadenas como Mercadona.
La compañía cultiva ya más de 1.000 hectáreas en diferentes zonas de España, prolongando la producción desde abril en el Levante almeriense hasta septiembre en los campos de La Mancha y en zonas de mayor altitud en una agricultura intensiva al aire libre.
La empresa pertenece al grupo AGF, propietario de la marca sandía Fashion. También trabaja con diferentes variedades como la sandía rayada y negra y los formatos mini. Después de la sandía, Navarro de Haro continua con otras producciones como la lechuga, la coliflor y el calabacín con una plantilla en picos de demanda de más de 300 empleados.
La vida de José Navarro, gerente de Agrícola Navarro de Haro, es un ejemplo de superación y compromiso con el sector agrícola. Con catorce años, José empezó a andar con su bicicleta BH comprando tomates a los agricultores de La Herrería, Burjulú, Las Rozas, Los Lobos y otras pedanías de la zona por encargo de su padre, un corredor de la época que vendía tomates en el territorio nacional. Eran tiempos duros: con 16 años, José realizaba jornadas de trabajo de hasta veinte horas, según recuerda. Estuvo inmerso en la creación de varias empresas. La primera, Agrupalmanzora, en 1980, junto a su compañero Domingo Silva. Para esta época, José contaba con apenas 18 años.
El crecimiento de la empresa fue tal que en 1988 ya habían ampliado instalaciones y se preparaban para dar el salto a la venta internacional de frutas y hortalizas.
De ahí, a fundar Navarro de Haro, su actual portaaviones hortofrutícola que es uno de los líderes del sector en la provincia.