CCOO Industria de Almería "deja en evidencia" a la patronal del manipulado
Asegura que "esta es incapaz de justificar sus pretensiones de retroceso ante la consejera de Empleo"

Edificio de los Sindicatos en la calle Javier Sanz de la capital.
Quince meses después de que expirase el convenio colectivo -cuya vigencia finalizó el 31 de diciembre de 2024-, la negociación permanece estancada. "El sector da empleo cada campaña a unas 30.000 personas en la provincia, ocho de cada diez mujeres, muchas de ellas migrantes, que trabajan en los almacenes soportando ritmos extenuantes, riesgos ergonómicos y una conciliación prácticamente inexistente. Una realidad que contrasta con la facturación del sector, superior a los 2.300 millones de euros anuales, y con unas exportaciones que representan el 80 % de la producción hortofrutícola almeriense destinada a los mercados europeos", denuncia CCOO.
En este escenario, CCOO Industria de Almería ha dejado en evidencia a "las organizaciones empresariales al constatar que carecen de cualquier tipo de explicación o justificación para las medidas regresivas que pretenden incorporar al nuevo convenio". Máximo Arévalo, secretario general del sindicato provincial de Industria, ha calificado de "cicateras y rácanas" las pretensiones patronales, y ha dejado claro que no se firmará un convenio que retroceda en derechos.
Las cifras de la propuesta empresarial explican por sí solas la dimensión del conflicto. "Jornadas de hasta 48 horas semanales -cuando la legislación marca 40 y el propio convenio anterior fijaba 46-, subidas salariales del 2 % aplazadas a 2027, absorbibles si sube el SMI y sin atrasos, aumento de la jornada irregular del 10 al 20 % y un candado de vigencia hasta 2030 que blindaría durante años un marco desfavorable para las plantillas. En fases previas de la negociación, la patronal llegó a proponer jornadas de hasta 54 horas y salarios limitados al SMI, actualmente fijado en 1.221 euros mensuales", critica desde CCOO.
"La presencia de la consejera Rocío Blanco en la reunión responde a la creciente presión institucional y social sobre un conflicto que ha trascendido la mesa de negociación. La titular de Empleo instó a las partes a acercar posiciones y recordó la disponibilidad del CARL y del SERCLA, si bien la representación de CCOO en el sector considera que los instrumentos de mediación no sustituyen la obligación de la patronal de negociar de buena fe con propuestas reales y justificadas", explican.
Ante la cerrazón patronal, el sindicato provincial de Industria mantiene intactas sus reivindicaciones -un 4 % sobre el SMI y la jornada efectiva de 40 horas- y advierte de que no descarta nuevas movilizaciones si la actitud empresarial no cambia radicalmente.