Estudian reabrir un canto de almejas entre Vera y Garrucha
La Dirección General de Pesca analiza la población de chirla y coquina en el caladero levantino

Un pescador de artes menores preparando sus aparejos.
La almeja del levante almeriense, en sus variedades de chirla y coquina, que reposa en el fondo de marino desde hace décadas, con la prohibición expresa de su pesca, puede volver de nuevo a ser capturada de forma legal. La Dirección General de Pesca de la Junta de Andalucía está realizando un estudio biológico en el caladero de El Playazo (entre Vera y Garrucha) para determinar su población y su salubridad.
Desde hace meses, los científicos contratados por la Junta de Andalucía analizan la población de este molusco bivalvo para que pueda ser recuperada para las capturas de las embarcaciones de artes menores.
La directora general de Pesca, Margarita Pérez, ha indicado que si se determina la recuperación del caladero, la pesquería de la almeja estaría complementada por un centro físico de venta de moluscos en la dársena portuaria. Las Ventanicas y El Cantal también han sido tradicionalmente caladeros de almejas para los barcos de Garrucha.
Comercialización Por otra parte, el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía publicó el pasado 23 de julio el nuevo decreto de comercialización de los productos pesqueros, que introduce, entre otras medidas, la posibilidad de realizar la primera venta de marisco depurado, adaptando la comercialización de los productos pesqueros andaluces a los cambios de las legislaciones comunitaria y estatal.
La norma sustituye a las vigentes sobre esta materia desde 1997, reuniendo en un único texto la regulación de las ventas y la garantía de trazabilidad tanto de la pesca extractiva como del marisqueo, la acuicultura y la recolección de algas, que actualmente suman en la Comunidad una producción anual de 69.000 toneladas con un valor de 293 millones de euros.
Además de recoger los cambios introducidos en 2015 por la normativa estatal, el decreto andaluz introduce novedades para aumentar el valor añadido de los productos y reforzar la protección del consumidor.
También se prevé la inclusión, en las etiquetas expedidas por las lonjas, de la denominación de los caladeros específicos donde pesca la flota andaluza.