La Voz de Almeria

Motor

Triumph Tracker 400, la monocilíndrica que está cautivando a una nueva generación de moteros

Una moto eficaz, divertida, bonita y cómoda a partes iguales.

La Triumph Tracker 400 posee una marcada estética retro, inspirada en las motocicletas utilizadas en Estados Unidos en las carreras sobre óvalos de tierra.

La Triumph Tracker 400 posee una marcada estética retro, inspirada en las motocicletas utilizadas en Estados Unidos en las carreras sobre óvalos de tierra.Pedro Lamazares

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Las motos de media cilindrada resultan especialmente atractivas para un público joven o con poca experiencia, pero no exclusivamente. Cada vez seducen también a motoristas de mayor edad y con una larga trayectoria sobre dos ruedas que deciden bajar uno o dos escalones y apostar por este segmento. El precio, la variedad disponible y la posibilidad de disfrutar de un uso más moderado, racional y con menos riesgos son algunos de sus argumentos. Y, además, algunas ofrecen una imagen que cautiva.

La Triumph Tracker 400 posee una marcada estética retro, inspirada en las motocicletas utilizadas en Estados Unidos en las carreras sobre óvalos de tierra. El pequeño dorsal situado en el lateral, bajo el asiento, los gráficos de inspiración deportiva y su llamativa combinación de colores hacen que no pase inadvertida.

Sobre la Tracker

Nada más subirnos encontramos un asiento situado a 805 mm del suelo. Su diseño estrecho en la zona del arco de las piernas permite apoyar los pies con facilidad y aporta seguridad durante las maniobras en parado.

El manillar plano y ancho favorece una posición de conducción dominante, con los codos ligeramente abiertos. A ello se suma la ubicación retrasada de las estriberas, que refuerza su personalidad deportiva y esa postura tan característica de las motos de flat track.

En parado, la Tracker transmite la sensación de encontrarnos ante una moto de mayor cilindrada.

En parado, la Tracker transmite la sensación de encontrarnos ante una moto de mayor cilindrada.Pedro Lamazares

La Tracker 400 incorpora la tecnología necesaria para disfrutar con confianza de cada trayecto: control de tracción desconectable, ABS, embrague asistido y antirrebote e iluminación full-LED.

Motorización

Según nos comentaba Víctor, responsable de ventas de Triumph en Indalmar Motor, la Tracker 400 equipa la versión más potente del propulsor TR-Series. Se trata de un motor que ofrece prestaciones actuales sin renunciar al carácter clásico y a las sensaciones propias de la marca británica.

Su monocilíndrico de 398 cc entrega una potencia máxima de 42 CV a 9.000 revoluciones. Dispone de un régimen de giro más elevado que el resto de la familia y permite estirar las marchas con decisión, ofreciendo unas prestaciones nada desdeñables para una moto de esta cilindrada.

Además, el silencioso emite un sonido reconocible, acompañado por esos característicos pulsos del monocilíndrico que tanto nos gustan a los moteros.

En marcha

En parado, la Tracker transmite la sensación de encontrarnos ante una moto de mayor cilindrada. Y no sucede únicamente por el sonido del motor, sino también por la presencia y el aspecto general del conjunto.

Su monocilíndrico de 398 cc entrega una potencia máxima de 42 CV a 9.000 revoluciones.

Su monocilíndrico de 398 cc entrega una potencia máxima de 42 CV a 9.000 revoluciones.Pedro Lamazares

En marcha, y a ritmos moderados, la aceleración resulta correcta y muy progresiva. Si estiramos mucho las marchas aparecen algunas vibraciones, perceptibles especialmente en los pies, pero a un ritmo tranquilo el motor funciona con suavidad y cumple perfectamente.

El cambio ofrece un tacto correcto y las marchas se engranan con precisión. No dispone de cambio rápido, por lo que debemos recurrir al embrague, cuyo accionamiento resulta ligero, en cada transición. Durante los kilómetros realizados en nuestra ruta, el ordenador registró un consumo medio de tan solo 3,7 litros cada 100 kilómetros.

En ciudad se desenvuelve como pez en el agua y es, sin duda, uno de los escenarios donde muestra lo mejor de sí misma. Aquí se agradecen sus 173 kilos en orden de marcha, el asiento estrecho, el amplio manillar y un buen ángulo de giro, cualidades que permiten maniobrar con facilidad y callejear entre el tráfico con gran agilidad.

Su instrumentación combina un velocímetro analógico con una pantalla LCD, mientras que el amortiguador trasero permite regular la precarga.

Su instrumentación combina un velocímetro analógico con una pantalla LCD, mientras que el amortiguador trasero permite regular la precarga.Pedro Lamazares

Resumen

Estamos ante una moto capaz de cautivar a muchos motoristas y de crear cierta adicción. Probarla puede resultar peligroso porque engancha desde los primeros kilómetros.

Es una montura sencilla, sin grandes alardes en materia de equipamiento. No incorpora modos de conducción ni sofisticados sistemas electrónicos, aunque sí dispone de los elementos de seguridad realmente necesarios. Su instrumentación combina un velocímetro analógico con una pantalla LCD, mientras que el amortiguador trasero permite regular la precarga.

Con 42 CV, no necesita algunas de las ayudas electrónicas que sí resultan imprescindibles en motocicletas mucho más potentes y exigentes. Ofrece lo necesario para disfrutar sin complicaciones y se muestra eficaz, divertida, bonita y cómoda a partes iguales.

Sus aptitudes fuera del asfalto quedan limitadas a pistas y caminos de tierra en buen estado, pues tanto sus neumáticos como el planteamiento general de la moto están claramente orientados hacia la carretera.

Todo ello contribuye a mantener un precio contenido: 6.245 euros en Indalmar Motor. Una motocicleta accesible, atractiva y apta tanto para quienes comienzan como para los motoristas experimentados que han descubierto que no siempre hacen falta muchos caballos para divertirse.

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