Claros y oscuros
Antes de la prueba de fuego en Soria

Quique en Los Pajaritos.
Sin ningún tipo de reserva estimamos que el punto sumado en Valladolid es bueno, pero también que puede ser elevado a la máxima potencia si los pupilos de Fernando Soriano son capaces de rubricarlo puntuando en Soria.
Se trata, el del próximo sábado en Los Pajaritos, de una auténtica prueba de fuego para los almerienses, porque no nos cabe ninguna duda que regresar de Soria con tres puntos supondría dar un paso de gigantes hacia la permanencia y colocarse muy cerca de la zona noble de la tabla.
Pero el objetivo, que nadie lo olvide, será muy complicado de alcanzar porque los locales también se la juegan, porque la presión de la grada del campo soriano es máxima y porque el Numancia ha reaccionado y se está haciendo fuerte en su feudo.
El espejo en el que cabe mirarse para el choque venidero es el anterior en Pucela. Un encuentro en el que lo mejor fue el resultado, la lucha de todos y cada uno de los jugadores almerienses y que por primera vez en la temporada los nuestros regresaran sin haber tenido que recoger el balón del fondo de las red de su portería. Pero también ofreció este duelo en Zorrilla oscuridades que es necesario aclarar para conquistar el campo de Los Pajaritos.
El primero y más importante es salir más activados, al respecto hay que recordar que si no es por Casto el Valladolid se hubiera puesto por delante en la primera media hora y estaríamos hablando de otro partido.
Por otro lado estimamos que la presencia de cuatro jugadores de vocación muy ofensiva por parte almeriense hace que el equipo se parta en algunas fases y que la segunda linea rival llegue a la zona de castigo rojiblanca sin la debida oposición. En el plano atacante debe mejorar su eficacia y sacar más provecho de las acciones de estrategia.
Difícil papeleta la que se le presenta en la medular a Soriano para el duelo del este sábado. No es bueno, sino todo lo contrario, que pierda a Diamanka en su mejor versión.
Sacar a Joaquín Fernández del centro de la defensa y adelantar su posición, podría significar vestir un santo, la sala de máquinas, para desvestir a otro, el centro de la defensa. Dar entrada al capitán Corona, después de más de un mes de inactividad parece arriesgado. Le deseamos la mejor de las suertes.