Diamanka de mi vida
Fue una apuesta firme de Soriano pero...

Diamanka mira hacia otro lado mientras expulsan a Mata.
Ya me lo avisaron desde Zaragoza los compañeros de la Cadena SER, “con Diamanka en el campo siempre pasan cosas pero no siempre buenas para su equipo”, aquella frase se me quedó grabada y está pasando.
En La Romareda se hablaba de un jugador anárquico que “iba a su bola en los partidos” y era capaz por si solo de hacer funcionar al equipo o “desactivarlo”.
Dejemos el pasado y vamos al presente que nos presenta a uno de los grandes fichajes de esta temporada en la jornada 16 sin cuajar. Un buen partido ante el Elche y dos expulsiones justas en Oviedo y Valladolid.
Tiene todo lo necesario para triunfar pero el problema no es de cualidad futbolística (que la tiene) sino de talante a la hora de meterse en los partidos.
Soriano apostó por él con fuerza y costó un mundo sacarlo de Aragón pero a día de hoy no ha cuajado en el Almería y con una zona tan castigada por las lesiones como la medular va y pone una plancha y se juega una amarilla sin ser la jugada determinante para su equipo.
Seguro que el entrenador hablará con él para que mejore. Estamos convencidos de su calidad pero hay que exigirle más ya que en un Almería con lo justo una expulsión suya puede constar un partido.
Yo pensaba que Soriano lo cambiaría cuando el Valladolid se quedaba con uno menos, sabiendo que la podía hacer sonora pero apostó por él para no perder músculo y no le salió bien.
Todos en Almería sabíamos que le podía tocar a Diamanka la siguiente cartulina roja y acertamos.
Lo peor de esta historia es cuando escuchas a Soriano en rueda de prensa hablar del contrario y se nota que no está al día cuando habla de lesionados que ya se habían recuperado. Lo mismo le ha podido pasar con Diamanka, que no se informó de sus desconexiones futbolísticas que ya le pasaban en Leganés y Zaragoza.
No se puede desconectar uno Míster. Y si lo haces que te informen en el club como hacían con Javi Gracia.