Un debut en Superliga con dedicatoria especial
Antonio Casimiro disputó sus primeros puntos en la máxima categoría

Antonio Casimiro con pesas.
Su entrada en el equipo que salta a cancha fue directa, sin apenas ‘pasar por cocina’, pero al mismo tiempo su llegada a la élite ha sido paulatina. Tras una pretemporada de casi un mes, dura, exigente y en la que empezó a acelerarse su proceso de maduración, ese chaval al que todos llaman ‘Casi’ jugó tres partidos completos aumentando progresivamente la complicación a la que tenía que enfrentarse. Así, una primera toma de contacto fue ante CV Mediterráneo allá por el día 1 de este mes de octubre, victoria sencilla de Unicaja en el primer choque preparatorio. Habló tras el partido emocionado por el debut, pero sabiendo que por delante quedaban muchas horas de trabajo y momentos difíciles.
Una semana después, en el Torneo de Campeones Costa de Almería, continuaba la baja de Toni Llabrés por encontrarse con la Selección Española, así que disputó otros dos partidos con todos los minutos en cancha. Esta vez los que había delante eran dos equipos de alto nivel internacional como Benfica de Lisboa y Tala’ea El Gaish de Egipto. No fue ni siquiera parecido a su primera experiencia, y pasó serios apuros para controlar la recepción de grandes sacadores como Salah. Supo entonces que lo que le tocaba era una lección a vista de todo el mundo de la que aprender todo lo posible, y así lo hizo. La mente es también un músculo que el líbero tiene que entrenar, y Antonio Casimiro la tiene bien desarrollada.
Le quedaba el momento de la confirmación de la alternativa, y le llegó pronto, segunda jornada de la Superliga, en los momentos en los que se decidió que el campeón ganara al aspirante. Piero Molducci se giró, lo llamó y el dorsal número 12 entró a recibir. Muchos días atrás, en su presentación, citó a Mario Ferrera como un gran apoyo, y justo el sevillano se cruzó en el camino de una primera bola que le lanzó desde el fondo de la pista contraria Fran Ruiz. El receptor de Ca’n Ventura buscó al hombre que entraba frío, pero su ‘ángel de la guarda’ le dejó unos segundos más para que tragase saliva: “Por fin el debut, que encaré con muchos nervios, pero mis compañeros supieron ayudarme”.
Antonio Casimiro es un tipo agradecido, de una ecuación exquisita y que solo tiene la cara que ve, sin nada oculto excepto hasta ahora el porqué de lucir ‘Artés’ en la camiseta: “Quiero dedicárselo a la gente que siempre ha estado conmigo, a mi familia –nada más acabar buscó a su padre en la grada- y a mis amigos, pero en especial a mi abuelo, que siempre iba y seguirá yendo conmigo”. Fue una persona muy especial en su vida, con la que compartió muchos momentos, que lo llevaba de la mano a sus primeros entrenamientos y estuvo en su pensamiento cuando debutó en Superliga: “Aunque no fue como yo esperaba en cuanto a buenas sensaciones, de la familia tengo, en este caso de él, los genes de la autoexigencia, así que para él”.
“Eso es bueno”, dice en relación a su afán por mejorar partiendo de la asunción de los errores, y además le es imposible no ser sincero: “Los nervios me jugaron una pala pasada individualmente, pero al final ganamos, que es lo importante; espero que sea solo el principio y seguro que después de esto no voy a tener nunca más esa sensación en el campo”. De todos modos le tocó salir ‘a las duras’, en una situación que justifica lo que sintió: “No era precisamente cómoda, un 18-20 abajo con un 2-1 arriba y el saque que estaban haciendo ellos era muy difícil; además, con tres sets parado entras frío, es tu debut ante tanta gente y con un equipo tan grande delante… se hizo complicado”.
Pero para eso ha regresado a Unicaja Almería, para jugar con los mejores y ser uno de ellos. Las ‘horas de vuelo’ irán llegando junto a un maestro como Toni Llabrés, pero lo básico, una cabeza bien amueblada, lo tiene de nacimiento. Así de claro queda con su análisis posterior de lo que significa haber ganado a Ca’n Ventura: “Es una victoria muy emocionante para nosotros porque es un plus de energía que nos da, pero los equipos realmente no estamos rodados al cien por cien, ellos tenían varios jugadores llegados desde la Selección, la lesión de Víctor –Viciana-, en nuestro equipo había bajas… así que sí, plus de positividad pero con los pies en el suelo, porque no significa nada dentro de lo que cabe”.
Lo vivido en el Moisés Ruiz fue muy emocionante, “es un privilegio jugar con tanta gente”, y una vez más es bien nacido: “Ese apoyo es el que necesitamos y estoy muy agradecido a la gente que viene a vernos”. Con la afición no se podrá contar en Cabezón de la Sal, próximo destino, pero tocará lo de siempre: “Nuestro equipo sale a ganar en cualquier cancha contra cualquiera, con respeto al rival pero nuestro objetivo es todos los títulos y para eso es necesario vencer en todas las pistas”. El Textil Santanderina es de su agrado: “Tiene un equipo que este año es competitivo, con incorporaciones de jóvenes que le dan frescura y la experiencia de los que ya estaban, así que no me sorprende su buen inicio”. Antonio Casimiro ‘Artés’ amarga de dulce, perfecto para aportar a la dinámica de grupo.