La entrevista a fondo con míster Soriano
"Hablaré con el presidente, yo solo me comprometí para cuatro partidos", dice

Fernando Soriano tiene muchas opciones de seguir en el banquillo.
Fernando Soriano Marco es el nombre de la permanencia. El Almería se salvó en la última jornada empatando en Córdoba y el maño no pudo contener la emoción. Desde El Arcángel habló para LA VOZ y Cadena SER de la continuidad del club en la LFP, primer objetivo que marcó Alfonso García.
Sufrimiento extremo, pero se consiguió la ansiada permanencia.
Gracias a los jugadores, de verdad, son ellos quienes han puesto todo en el césped cuando parecía más complicado salir, tras la derrota en Huesca. Yo he sido un mero acompañante en esta travesía hasta el objetivo. Tienen corazón, casta, no se merecían sufrir tanto, pero el fútbol nos llevó a esta situación y, con trabajo, hemos logrado salir y quedarnos en Segunda División.
¿Tuvo que motivar a su equipo antes de saltar al terreno de juego?
No le tuve que decir nada en el vestuario a los futbolistas. Es el día que menos tienes que hablar. Solo salir y ver a mil almerienses en la grada animando ya te motiva de por sí. Nos dieron fuerza para continuar y los primeros sesenta minutos del equipo fueron buenísimos, guiados por el apoyo de la grada. Lástima la expulsión de Lolo.
Expulsaron a Lolo y el equipo aguantó con el 1-1.
El Córdoba nos empató y se conformó, porque se clasificaba matemáticamente para el Play Off, y nosotros con diez tuvimos que esperar un poco para ver la situación. Al final miramos de reojo lo que sucedía en el Ponferradina-Girona y se dieron los resultados para celebrar que nos quedamos en la LFP.
¿Quizá la valentía ha marcado esta reacción del Almería a cuatro partidos del final de la competición?
También confiaba en mis futbolistas, y el ejemplo está en que pudimos marcar dos o tres goles antes del descanso en Córdoba sin ningún problema, como también hace dos jornadas ante la Llagostera. Once contra once fuimos superiores al rival y se demuestra que la plantilla creía en lo que se estaba haciendo. Tú puedes transmitir un mensaje al deportista, pero él debe confiar en ti.
No le gusta ser el protagonista, pero con Soriano en el banquillo volvió la ilusión en jugadores, club y afición. ¿Qué cambió?
Pues que en los últimos cuatro partidos han demostrado con creces que tienen carácter y ganas de luchar por una meta. Se entregaron al máximo desde el primer entrenamiento y me alegro un montón por ellos. Es el resultado magnífico a tanto sufrimiento, pensando en plantilla, empleados del club, aficionados. Esta historia merecía acabar bien.
La vida le cambia cuando Alfonso le llama y le propone ser el entrenador a falta de cuatro jornadas. Acepta, trabaja contrarreloj y ¡menudo final!
Estaba convencido de la respuesta que podían tener cada uno de los integrantes del plantel. Uno de los motivos por los cuales acepté ser entrenador fue que vi en el club una necesidad imperiosa de tomar medidas ante una situación complicada y dijeron que yo era el adecuado. Acepté, no sin el apoyo de mis seres queridos.
No es igual vivir esto como jugador que como entrenador. ¿Se pasa peor en el banquillo que en la hierba?
Uff. Ya estaba sin pelo, pero seguro que si llego a tener me quedo calvo... Así se saborean mejor las cosas, cuando sufres tanto y ves que con trabajo has podido conseguirlo. Hubiéramos preferido salvarnos de una forma más tranquila, pero este deporte a veces te lleva al límite, te pone a prueba y tú tienes que afrontar esa lucha. Será algo que recordaré toda mi vida, tanto por ser mi primera experiencia en los banquillos y por el final que ha tenido.
Creo que Soriano se merece unas vacaciones y disfrutar de un final dulce tras una irregular Liga, ¿no?
Sí. Ahora a descansar, a disfrutar, olvidarme durante unos días de fútbol, porque fueron dos semanas intensísimas de trabajo, no solo por mí, sino por los jugadores. Su dedicación fue increíble y me voy orgulloso de ellos. La respuesta que tuvieron me llena.
Con el Almería salvado in extremis, ¿seguirá en el banquillo del Almería la próxima temporada?
Todavía no hay nada hecho, ni para bien ni para mal. Hablé con Alfonso para quedarme estos cuatro partidos y luego ya veríamos. Hay que ver muchas cosas, no de contrato, sino de si estoy capacitado, si lo he hecho bien... Son muchas cosas a valorar y las veremos con tranquilidad. Necesito reflexionar.
Lloró con los ascensos y descensos como si fuera un almeriense más, aunque nació en Zaragoza. Había mucho en juego.
Era el partido más importante de la historia del club. Subir a Primera División está muy bien; todo son alegrías y elogios, te vas a codear con los mejores clubes del mundo, aunque perder la LFP hubiera sido un fracaso absoluto para todos, un retroceso importante para el club y para la ciudad en todos sus frentes. Nos salvamos, y es con lo que nos quedamos”.
Dice que necesita desconectar del fútbol, pues no hay mejor manera que hacerlo con la familia.
. Por supuesto. Mi familia vino a Córdoba para apoyarnos en el último partido y lo vamos a disfrutar como se merece. Hasta el día 25 estaremos en Almería, fecha en la que mis hijas terminan el colegio, y ahora aprovecharé para ir a comprar al mercado todas las mañanas y a pasear por la playa. Me voy a tomar un descanso.
Como buen maño, ¿le pidió la salvación a la Virgen del Pilar para el Almería?
Para esta jornada tenía quince o veinte velas puestas en el Pilar y también en la Patrona Virgen del Mar. Hay mucha gente que me quiere y que sufrieron conmigo por la permanencia. Más que nunca, hay que gritar, ¡Almería nunca se rinde!
Sonido SER: Fernando Soriano, entrenador del Almería.