El alumno gana por goleada al profesor Pipo
Lo que le hizo en la zona de banquillos Vicente Moreno a Goro no tiene nombre

Vicente Moreno reinó en la banda del Mediterráneo.
Hacia mucho tiempo que no vivía nada igual en un Estadio. Me recordó a aquel Vicente Moreno del Xerez y creo recordar también en el Guadix. Al más puro estilo de Segunda B.
Vamos que Moreno lideró el partido en la banda intimidando al cuarto árbitro y entrando al campo cada vez que le daba la gana ante la permisividad del colegiado.
Fue tanta su furia al filo del descanso que se metió en el terreno de juego y llegó hasta el centro del campo para hablar con Pérez Pallás. Eso lo hace Goro y lo expulsan de inmediato.
Vicente Moreno montó su fiesta particular ante la mirada pausada del que fuera su entrenador. Ha quedado claro que Emilio Viqueira y Vicente Moreno han aventajado a Goro a tenor de cómo juega el Nástic y de cómo se vive un partido en la banda.
No le vamos a pedir a estas alturas al Almería que tenga alma. No la tiene. No podemos pedirle a Goro que grite como lo hacía Vicente Moreno, entre otras cosas porque el árbitro no se hubiese permitido.
Jugaba con ventaja Moreno. Era como si conociera al árbitro más que Goro y supiera sus límites. Goro estuvo comedido y correcto asistiendo al show del que fuera su pupilo.
Otra más en la frente para los resignados seguidores del Almería que asisten con cara de póquer al dominio visitante desde los banquillos y a unos arbitrajes condicionados por su mala clasificación.
Y lo peor de todo es que en la rueda de prensa sale en defensa del árbitro Moreno. Muy listo. Con la ventaja de haber ganado entendía a los colegiados.
¿Hubiese dicho lo mismo si ese gol le da la victoria al Almería?
Todos los entrenadores son iguales.