Nos aplican un reglamento distinto a los demás
Cada vez nos pitan peor dentro y fuera

Areces Franco con la tarjeta en la mano.
Ni tuvo la culpa el árbitro ni pretendo que lo parezca pero daña la vista ver como un equipo que no da una patada se vaya cada partido dentro y duera de casa empapelado en el acta.
El Valladolid jugó al límite del reglamento y recibía solo dos tarjetas y uno de sus jugadores, Borja, con una amarilla placó en la frontal del área a Michel y el árbitro se hico el loco. Era la segunda y a la calle.
Pero eso no es lo malo, ya que parece que llevan la lista de apercibidos en las cartulinas y tarjeta que muestran partido que se perderá el rojiblanco de turno.
Lolo Reyes en una flata normal vio la quinta amarilla y Morcillo en la primera falta era empapelado. Mientras los rivales tenían un grado más de tolerancia.
Y como no hay dos sin tres en el camino a vestuarios tras en el descanso va Dubarbier a hablar con Areces Franco y le recibe con una tarjeta amarilla. Ya le había mandado a la calle en un Almería 0 Alavés 2.
Nos toman por el pito del sereno y nos aplican un reglamento distinto a los demás. Solo en la primera jornada de Liga Arcediano Monescillo pitó en condiciones aquel Almería-Leganés.
No pedimos que nos metan un gol los colegiados pero un respeto por favor.
Un árbitro debe premiar la nobleza de los equipos y el Almería no da patadas y es un equipo limpio. Y a la primera que hacen amarilla al canto.