La continuidad de Sergi Barjuan, en las botas de sus futbolistas
Una semana sin sangre en el Almería
Cuando algunos medios esperaban el fulminante cese de Sergi tras el triste espectáculo que su equipo ofreció ante el Albacete, hasta el punto de haberle buscado un sustituto tan impresentable como Julio Velázquez, el presidente no ha tirado de la manta para acabar de un plumazo con el trabajo del entrenador. No sabría decir si la medida ha sido acertada o no. La respuesta llegará el próximo sábado. Si el equipo reacciona y salva los muebles ante el Tenerife, Alfonso García se apuntará un tanto a su favor, si el equipo sigue bajo mínimos habrá sido un error darle una semana más de plazo, y Sergi habrá firmado su finiquito. Para que el Almería pueda lavar su cara ante el conjunto isleño será necesario, en primer lugar, que el técnico reaccione y asuma que con el sistema que está empleando el equipo no va a ninguna parte.
Que aunque cada maestrillo tenga su librillo, en él puede haber más de un sistema. Yo creo que un 4-4-2 se adaptaría mejor a las virtudes, no demasiadas, de su plantilla. Pero los que realmente tendrán en sus botas el futuro del entrenador serán los jugadores que Sergi designe para enfrentarse a los isleños. Si ellos quieren, Sergi seguirá. En Albacete ni siquiera los suyos, los que fueron fichados por expresa recomendación del técnico como Chuli, Morcillo o Montoro, están respondiéndole.
Con gran diferencia con el resto de equipos el Almería ha sido el conjunto menos competitivo de la Liga en la 6ª jornada. Acumula tres fracasos consecutivos, no me parecen demasiados cuando a otros entrenadores se le han llegado a dar hasta diez oportunidades o más, pero a aquellos les favorecía la corriente mediática y Sergi da la impresión de que tiene la corriente en contra. Si en el fútbol se cortaran las cabezas de los fracasados la del entrenador no caería sola, pero es una ley no escrita que el camino para la reacción pasa por decapitar al preparador, aunque éste no sea más culpable, como es el caso del Almería, que aquellos que han confeccionado una plantilla con el mismo grado de incompetencia que el técnico en los últimos partidos. No me gustaría que el técnico fuese cesado, pero si hubiera lugar sería de justicia que con él se fueran los que han errado en la confección del plantel.