La Voz de Almeria

Deportes

Dos goles evitables cuestan dos puntos

Bajo el impulso demoledor de Thievy el conjunto rojiblanco tuvo opciones para remontar

El once que sacó Sergi ante el Celta.

El once que sacó Sergi ante el Celta.

Miguel del Pino
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Una vez más el Almería volvió a ofrecer varias caras en un mismo partido.
Los onces iniciales de ambos equipos eran un desafío al fútbol de ataque. Lo primeros coletazos del partido no se movieron por la táctico, sino por lo anímico. El Almería, más necesitado, puso una marcha más de intensidad.
Pero en el fútbol además de ganas se necesita efectividad, y de eso demostraron los vigueses que andan más dotados que los rojiblancos.

Rebote y error Casi se puede decir que el grado de acierto de los visitantes fue del cien por cien o que los goles le fueron servidos en bandeja en situaciones evitables. El primero en un rebote en Casado que fue a parar a Nolito y éste, que con el reglamento en la mano no tenía que haber jugado, definió con categoría.
El segundo fruto de la ansiedad con la que el equipo está afrontando esta recta final de la Liga. En una jugada sin peligro, error no forzado de Casado en una cesión corta a Rubén y el duelo que parecía sentenciado.
Sergi consiguió el milagro de que los suyos se dejaran parte de la tensión que los atenazaba en el vestuario. Ante un buen equipo como el Celta de Vigo el Almería completó una primera media hora de ensueño.
Nada más salir Thievy metía a los rojiblancos en el partido con el 1-2 en una jugada perfectamente elaborada precedida de penalti no señalado. El propio Thievy mandó a la caseta a Cabral y Zongo ponía las tablas en el marcador. Sergi movía bien el banquillo, el equipo estaba crecido, el Celta de Vigo desarbolado y el triunfo más cerca que nunca.
Pero entonces apareció el árbitro Teixeira para expulsar injustamente al central Mauro y el técnico no ayudó colocando a Thomas de central dejando al centro del campo sin alma y al equipo partido y en apuros.


tracking