Opinión: La entrada de Thomas cambia la cara triste del Almería en Elche
El equipo pedía a gritos una reparación en la sala de máquinas, porque ésta no funcionaba

Thomas aporta estabilidad en la medular.
El Almería estaba pidiendo a gritos una reparación en su sala de máquinas, porque ésta no funcionaba y el barco estaba parado en la larga y tortuosa ruta de la Liga. Entiendo que sumar un punto en casa no es para tirar cohetes, ni puede ser el objetivo. Pero teniendo en cuenta la entidad del rival y en la forma que se produjo el reparto de puntos, la pérdida de dos se puede asumir si a partir de este encuentro hay un antes y un después y aparece la mejor versión del Almería. Tuvo que llegar el descalabro de Elche para que Juan Ignacio Martínez aceptara que había que hacer cambios, a pesar de que el equipo venía acumulando fracaso tras fracaso. Tampoco hizo ningún tipo de revolución, sino simplemente volvió a sus orígenes repitiendo la misma terna de entonces en el centro del campo y en la misma posición. Es decir, Verza y Thomas en el doble pivote con Corona por delante. El cambio fue radical, los jugadores de segunda línea de los conjuntos rivales que habían sido subido a los a los altares en los últimos choques, volvieron a la tierra porque ni Verza ni Thomas les permitieron alegría alguna, ni acercamientos a la meta de Julián. El conjunto rojiblanco aún tiene un amplio margen de mejora manteniendo la linea de los exitosos desplazamientos a Vigo y Málaga.
Para mí, la diferencia está en el tiempo de protagonismo de Miguel Ángel Corona. El capitán nunca ha sido un portento físico, pero sí un jugador con clase, visión de juego, colocación y capacidad de dirección. Los años no perdonan y hoy son ya 34 los que acumula. En los dos primeros encuentros de la era JIM, se le dosificó su participación, medio tiempo. Pero en los anteriores compromisos, léase por ejemplo ante el Deportivo y Elche, jugó los 90 minutos. Con el Villarreal fue sustituido en el ecuador de la segunda mitad, entiendo que demasiado tarde. Considero que se da la circunstancia que para la posición de media punta el Almería tiene recambios de Corona de la máxima garantía, como Soriano, Espinosa, Edgar, Thievy o Azeez. Para mí, el encuentro del pasado domingo ha sido una ventana abierta a la esperanza, la confirmación de que se puede, que hay equipo para competir por la salvación y que, a poco que las cosas se hagan bien, con sentido y con sensatez, seguir en la élite está al alcance de los nuestros.