"El sábado vi un equipo superior hasta el apretón del Celta de Vigo"
Mikel Rico, jugador del Athletic
En pleno debate sobre cuál debería ser la sede de la final de Copa, la conveniencia de que sea Mestalla, el Benito Villamarín o La Cartuja; el rechazo que le produce al Madrid acoger un encuentro decisivo en el Bernabéu entre el Athletic y el Barça, a Mikel Rico le gustaría que el choque por el título se disputara en La Catedral. "A mí personalmente me gustaría jugar la final de Copa en San Mamés. La gente no se tendría que desplazar y sería bueno para la ciudad", afirma el de Arrigorriaga.
El objetivo del Athletic es ahora "llegar al 100%" al decisivo encuentro ante el Barcelona. Para ello, el centrocampista apunta que será indispensable afrontar todos los duelos desde hoy hasta el 30 de mayo con la máxima ambición, sin reservas, para alcanzar el pico óptimo de rendimiento en el encuentro más importante de la temporada, en el que los rojiblancos buscarán levantar la Copa 31 años después, de nuevo ante el mismo rival. "En cada partido nos tenemos que exigir lo máximo. "Tenemos que competir a muerte para sacar el partido sea el líder o esté en descenso", sentencia.
El futbolista de Arrigorriaga considera fundamental la recuperación de autoestima que supuso para el Athletic superar al Espanyol en la vuelta de la semifinal, donde debía remontar un 1-1 desfavorable por el valor de los goles fuera de casa. "El pase a la final de Copa moralmente nos ha dado mucho", reconoce Rico, quien cree que los efectos del momento cumbre del curso pueden observarse ahora en la Liga. "El sábado vi un equipo superior hasta el apretón del Celta. Vimos un buen Athletic", zanja.