Abonos para comer
El Lucena los vende en la plaza del pueblo para subsistir

El Lucena pasa por su peor momento y los jugadores esperan soluciones.
Se sienten estafados, abandonados y ninguneados por Javier Martí y Eduardo Bouzón, presidente y vicepresidente del Lucena. “Llegaron este verano al club y desde entonces todo ha sido una ruina”, afirman desde el vestuario del conjunto cordobés. Este club ha sido tradicionalmente uno de los que, estando en Segunda B, cumplía con las nóminas de los jugadores. Pero este verano cambió todo.
La entidad lucentina debe ya a sus futbolistas entre tres y cuatro nóminas. Algunos sí han cobrado el mes de noviembre, otros ni eso. El cuerpo técnico, liderado por Serafín Gil, llegó a Lucena a principios de diciembre del año pasado tras la destitución de Juan Arsenal y todavía no ha cobrado ni un solo euro de sus nóminas.
Además, la situación con el anterior entrenador no se ha resuelto. Arsenal, que renunció a dos mensualidades para llegar a un acuerdo con la entidad, no ha podido cobrar dos pagarés -que formaban parte de su finiquito- al no haber liquidez en las arcas del club celeste.
El estado de la plantilla y del staff técnico es tan grave que se han visto obligados a poner un pequeño stand en la Plaza Nueva de Lucena para vender abonos por su cuenta para lo que resta de temporada. Por 25 euros, además de ayudar a jugadores y entrenadores, los aficionados de la entidad lucentina podrán ver a su equipo en casa durante las últimas jornadas de Liga.
“Además de por la urgente necesidad económica en la que estamos, necesitamos más que nunca a nuestra afición. Nos estamos jugando evitar el descenso a Tercera y, posiblemente, la desaparición del club”, destaca Sergio Albiol, lateral lucentino.
No es la primera vez que Albiol sufre la crisis que azota al fútbol modesto en nuestro país. Formó parte de la plantilla de aquel Sporting Villanueva que, en la temporada 2011-2012, estuvo encerrada 50 días en su vestuario para exigir lo mismo, cobrar lo que le correspondía. Finalmente, el club desapareció.
La afición está respondiendo a sus jugadores. Está con ellos y en contra de una Directiva que tiene al equipo al borde de la desaparición. En solo cuatro días ya han vendido alrededor de 300 abonos, una cifra que les da algo de oxígeno, pero no se conforman: “Queremos nuestro dinero”, afirman desde el vestuario. Además, han encontrado apoyo en otros dos clubes andaluces. Varios jugadores del Real Jaén y del Córdoba se han abonado al Lucena en señal de apoyo.
Desde el vestuario reconocen estar ya cansados de las constantes mentiras de la Directiva: “Les hemos dado muchas oportunidades y nunca cumplen”. Jugadores y cuerpo técnico amenazaron con no viajar a Málaga hace dos jornadas para jugar ante El Palo. Finalmente lo hicieron, “por el club y la afición”, y además ganaron el partido.
Ayer se enfrentaron a la Balompédica Linense y volvieron a ganar, saliendo del descenso. Los jugadores están cumpliendo sobre el césped, ahora falta que la Directiva cumpla con ellos.