El Rayo Vallecano vuelve a incendiar el Estadio Mediterráneo (0-1)
Francisco presentó un equipo netamente ofensivo que dominó el encuentro
El Almería sigue pero no suma y cierra su séptima actuación ante su público con una derrota ante un Rayo que le tiene tomada la medida al equipo de Francisco, tres victorias de tres.
El técnico local pasó en una semana del cero al infinito. De salir en Granada con una formación aparentemente defensiva, que no lo era tanto, a hacerlo con otra netamente ofensiva, que tampoco lo fue. En Los Cármenes sumó un punto y ayer cero.
Pólvora mojada Durante toda la primera mitad el campo estuvo claramente inclinado hacia la meta de Cristian, fundamentalmente por la capacidad de robo de un centro del campo local muy poblado con la presencia de cinco futbolistas, los dos medios centros, los exteriores y el media punta y por los errores visitantes a la hora de sacar el balón. A la cortesía visitante facilitando los ataques de los almerienses, respondieron éstos con una total falta de efectividad. De nada sirvió que Dubarbier por la izquierda, Wellington por la derecha, desbordaran a sus pares, ni el buen trabajo de Hemed y Thievy, porque las mejores opciones fueron para un desafortunado Zongo que las desperdició, sobre todo cuando lanzó alto al recibir en inmejorables condiciones de Hemed. Fue precisamente el Israelí el que más cerca estuvo del gol, pero su buen remate lo envió Cristian a córner.
Por su parte el Rayo estuvo más dependiente de defender que de atacar, pero cuando se estiró llevó sensación de peligro, un peligro que se encargo de conjurar Fran Vélez, otra vez magistral.
Una primera mitad con claros y oscuros que dejó datos preocupantes para los locales: Pocos disparos a puerta que no se correspondían con su dominio, que el Rayó lanzó en cuatro ocasiones de esquina por sólo una el Almería, y el tremendo desgaste físico de los locales, además del talante anticasero de Mateu Lahoz.
Un rayo sobre el Estadio como era de temer la segunda mitad nada tuvo que ver con la primera. Decreció el dominio local, el Rayo cada vez jugaba con mayor comodidad y con más llegada. Los locales pudieron adelantarse con un doble remate fallido de Zongo y Thievy, pero el Rayo avisa con un mano a mano de Kakuta que salva Rubén.
Los cambios no consiguen hacer reaccionar al Almería que aparecía desactivado y el duelo entra en un terreno peligroso para el Almería y favorable para los de Jémez que le ponen el broche de oro a su mejor trabajo con un buen servicio de Bueno que Kakuta manda a la red local. final con protesta del respetable y daños colaterales con la quinta amarilla de Verza y la lesión