Christian: "No quiero hablar de posible fiesta"
Christian: "No quiero hablar de posible fiesta"
Llegó de un equipo histórico en crisis que como el Racing que finalmente ha caído al pozo de la Segunda B, pero con el zurrón cargado de ilusión y de demostrar su valía en el Almería. Christian Fernández Salas firmó un contrato por dos años con el Almería y después de completar una brillante campaña en progresión hoy está, con su equipo, a un paso de volver a ser jugador de Primera División.
Con la sinceridad que le caracteriza confesó que el 0-1 le sabe a poco. “Antes del penalti lo hubiera firmado, después del penalti me sabe a poco porque podíamos habernos venido ascendidos. No ha sido así y nos toca seguir sufriendo”. Elogió a Becerra que impidió que el defensor almeriense hiciera el 0-2. “Me ha hecho la parada del año. Hay que quitarse el sombrero ante este portero que es uno de los mejores de la Liga y felicitarle porque mantiene vivo a su equipo”.
Esfuerzo gigante Los jugadores no cejan en su empeño y luchan como cosacos, a pesar de que las fuerzas no sobran, sino todo lo contrario. “Cuando el premio es jugar con los mejores y que el año que viene todo son mejoras a nivel deportivo, económico y para la ciudad tienes una responsabilidad que no te permite aflojar. Tiramos de corazón y de las fuerzas que no tenemos”, destacó Christian que considera que es una “barbaridad” que la competición sea tan larga. “Llevamos once meses entrenando y compitiendo y esto no hay Dios que lo aguante, es una barbaridad lo larga que se hace la Liga.”.
Darlo todo El sábado Almería puede estar de fiesta por el ascenso de su equipo, pero Christian no piensa en ello porque “hablar ahora de fiesta me parece una falta de respecto hacia el Girona y más cuando quedan noventa minutos muy jodidos para nosotros en los que ellos van a salir a muerte porque no les queda otra”, afirmó. El lateral zurdo rojiblanco subraya que la clave para el partido del sábado está en “marcar un gol” y considera que el único camino válido para salir victorioso de la batalla final por el ascenso es “correr, dejarnos los huevos en cada balón y en cada situación del juego, si no lo hacemos nos equivocaremos”.
Por todo ello insistió en que ahora es el momento de “guardar la compostura, frenar las ilusiones que llevamos dentro futbolistas y afición para después del partido de vuelta” y esperar que el sábado a las diez de la noche “podamos liberarnos todo de la tensión y celebrar el ascenso a Primera División”.