Fran se gana a base de fe y trabajo su continuidad
Un paso al frente de la plantilla

Fran Fernández, en el entrenamiento del lunes.
Después de lograr la hazaña de conquistar tres puntos en un desplazamiento era de justicia que Fran Fernández pudiera estar el próximo domingo en el banquillo del Estadio Mediterráneo dirigiendo al Almería en su difícil y comprometido duelo frente al Huesca. El almeriense es, junto a Velázquez (Alcorcón) y Diego (Sevilla AT.), uno de los tres entrenadores más jóvenes de la Liga 1|2|3, todos ellos nacidos en el año 1980 y con sólo una diferencia de meses en sus partidas de nacimiento.
En su primera comparecencia previa al partido de su debut nos sorprendía a todos con una declaraciones que mostraban una fe en el plantel y en su trabajo que transmitían esperanza. “Los jugadores están responsabilizados de lo que nos jugamos el domingo y vamos a ir a ganar. Estoy convencido de que vamos a ganar”, declaraba el técnico interino. Muchos pudimos pensar que alucinaba con la que estaba cayendo, pero cuarenta y ocho horas después Fran y sus jugadores ponían fin a la pesadilla de casi un año sin ganar fuera.
Fran Fernández demostró ser un entrenador valiente, haciendo cambios sustanciales en el equipo. Dio el mando de la zaga a Ximo, acertó. Buscó dotar del equilibrio de que careció su equipo ante el UCAM dando entrada a Fran Vélez en la sala de máquinas, lo consiguió. Quiso recuperar para la causa a Ramón Azeez haciéndole jugar todo el partido, el nigeriano no le defraudó. Finalmente le dio unos minutos a Kalu Uche para hacerle saber que cuenta con él. También cambio el dibujo con dos líneas de cuatro muy juntas que actuaron de forma solidaria, aunque con algunas lagunas lógicas que se deben corregir con el trabajo, y dotaron de una mayor solidez al equipo. Pero todo este trabajo no hubiera dado los frutos apetecidos si no hubiera contado con la colaboración de los jugadores. Titulábamos en la previa que, destituido Soriano, era la hora de los futbolistas. Y éstos así lo entendieron dejándose la piel y logrando su primer triunfo a domicilio.
Una victoria importante, un paso adelante que debe ser ratificado el domingo logrando, por primera vez en la temporada encadenar dos victorias consecutivas. La misión es complicada por la entidad del rival, pero el equipo ha demostrado que quiere y puede... la afición también.