Paloma del Río es de origen almeriense
Su abuelo materno, Miguel Cañadas Bretones, es de Almería

Paloma del Río en los Juegos Olímpicos de Brasil.
Paloma del Río, la voz de los Juegos Olímpicos, es de origen almeriense. Miguel Cañadas Bretones, su abuelo materno, es de aquí. LA VOZ se mete en el mismísimo corazón de la voz del deporte en TVE, ¡una voz de oro!
Almería va en la sangre de Paloma del Río...
Claro que sí y en los recuerdos y en los años de juventud, que fueron muchísimos, en El Zapillo, en la Plaza Manolo Escobar tomando helados de leche merengada. También recuerdo, como si fuera ayer, la playa antes de que hicieran el Paseo Marítimo que ahora es precioso.
También recuerdo perfectamente aquellos helados de nata en la cafetería de La Habana, la Feria, el pan de aceite y los pasteles de la Dulce Alianza... en Almería viví y pasé años muy bonitos y que jamás olvidaré.
Esos orígenes de Almería, ¿de dónde le vienen a Paloma del Río?
Pues por parte de mi abuelo materno porque todos los hermanos nacieron en Almería. Su apellido es Cañadas, que es muy típico de Almería. Tenían un hotel en Madrid que lo montaron en los años 30, y una parte de los hermanos vinieron a vivir a Madrid y otra parte de los hermanos se quedaron en Almería.
Mi madre siempre nos ha metido en la cabeza Almería, Almería y Almería, por lo que conozco muy bien todo lo relacionado con Almería, como la Puerta Purchena, todo el Cabo de Gata, las playas tan bonitas que hay en esa tierra tan preciosa, como es la de Mónsul, y siempre que podíamos iba a veranear a Almería para pasar unos días allí, donde estábamos en la gloria. Fue maravilloso.
¿Qué rincones de Almería le enamoraron?
Muchos, de verdad, pero recuerdo, por ejemplo, la playa de Mónsul y también toda la playa de San José. Cuando nosotros íbamos todavía quedaban restos de lo rodajes de la película de Lawrence de Arabia, por lo que estoy hablando de finales de los años 80.
Recuerdo, además, las noches de verano en La Alcazaba, así como también las zonas de Aguadulce y Roquetas de Mar, donde había un turismo incipiente; ahora creo que está todo más masificado, pero por entonces veía que era una zona muy bonita para veranear; solo tengo bonitos recuerdos de aquellos años de mi juventud.
Eran zonas estupendas para veranear, salvo por las playas porque no me gustan las piedras, pero tengo que decir que Almería, en general, me gusta muchísimo. Estuve el año pasado en noviembre y volví a hacer una cosa que no hacía: ir al kiosko del Paseo de Almería para comprarme una bolsa de pipas calientes porque me encantan y me siguen gustando muchísimo. Me emociono al recordar todos aquellos maravillosos años de verano ahí.
¿Cuándo volverá por esta bendita tierra?
No lo sé, de verdad; la vida me sorprende mucho en ocasiones. Estuve en el año 2005 en los Juegos del Mediterráneo, que fueron una maravilla, estupendos. También estuve en noviembre del año pasado porque la Asociación de la Prensa me concedió un premio y volví a recordar tantos y buenas cosas de Almería, de esa bonita tierra.
No estuve ni 24 horas, pero la verdad es que visité muchos rincones de Almería. Me gusto mucho ir a aquellos sitios que conocí en mi juventud, como la Puerta de Purchena, la Dulce Alianza, el Paseo de Almería, las cafeterías a las que iba en mi juventud... fue bonito volver a la tierra de mis abuelos.
¿Qué recuerdos tiene de los almerienses?
Los almerienses son muy majos, gente muy sana porque el almeriense es muy abierto, generoso, simpático, amable, sonriente... en las ciudades pequeñas, como Almería, se vive de una manera más humana, donde no hay tantas prisas. Madrid tendrá mucha oferta cultural, como otras grandes capitales, pero Almería es Almería y la cercanía que hay en todo es maravilloso e increíble. Es una ciudad amable para vivir.
¡Cómo le ha cambiado la voz Paloma!
La voz es otra si la comparamos con la primera retransmisión que hice que fue tenis de mesa en Sevilla; recuerdo que estaba asustada aquel día. Luego ya hice muchas, muchísimas horas de retransmisión y aprendes una barbaridad a modular, a hablar, a respirar y vas controlando bastante los nervios. Creo que la voz ha mejorado desde la primera retransmisión, ¿verdad Rafa? (risas).
Anécdotas tendrá miles gracias a su voz...
Esto me pasa casi todas las semanas. Me llaman muchas veces comerciales por teléfono con ofertas y demás cosas, y me reconocen. Hace unos días entré en una farmacia para comprar tiritas porque me corté y me reconocieron por la voz. Es curioso porque la gente me pone voz, pero no nunca cara.
¿Cómo lleva eso de que España la quiera tanto?
Muy bien, muy bien, de verdad. Procuro ser amable con la gente porque muchas personas se toman la molestia de escribirme y siempre procuro contestar en la medida de lo posible, aunque sea con un gracias y con un gesto. Hay que hacer un mundo mucho más cercano y humano.
¿Se viene de tapas por Almería?
(risas). Voy corriendo desde Madrid; claro que iría echando mistos para disfrutar de esas magníficas tapas de Almería. Los que estén por ahí y sean familiares de los Cañadas Bretones que sepan que son parientes míos.
¿Qué tapa pediría la voz de los Juegos?
¡Soldaditos de Pavía!
Muchas gracias.
Gracias a LA VOZ por el detalle que ha tenido conmigo. ¡Gracias de corazón!