Ni pitos ni flautas
Este domingo hay que animar al equipo

Como dice la bufanda rojiblanca, Almería nunca se rinde.
Las críticas hasta el domingo. Yo el primero. Porque cuando empiece a rodar la pelota el Almería nos necesita. Los jugadores tienen que estar arropados. Si fallan, no pitar. Si pierden la pelota, recuperarla entre todos. Y si meten gol no se acaba el partido.
Soriano es nuestro entrenador y Alfonso nuestro presidente. Cuando acabe el partido si lo ganamos estaremos todos contentos y si nos ganan que sea siempre porque son mejores. Que nos ganen ellos. No lo perdamos nosotros.
A mí no me gusta el Almería. Soriano no lo está haciendo bien. Alfonso hace lo que puede. Pero durante los 90 minutos del partido me van a tener a su lado. No podemos regalar lo que tanto nos costó. La Liga Profesional.
Ni el partido es una final ni bajamos si se pierde, pero a nada conduce llevar la protesta al Mediterráneo. Todos sabemos que el Almería está mal. Los jugadores no son tontos. Nos necesitan.
Me gustaría ser Casto y Quique González. Ser Soriano en el banquillo y Alfonso en el palco. Deseo recuperar aquellas sensaciones de permanencia que recorrían mi cuerpo cuando llegaba Soriano al banquillo. Menudo subidón.
El espíritu de aquellos cuatro partidos lo vivió en sus carnes el Real Oviedo que este domingo nos visita. Alfonso tocó una tecla y encendió de golpe la ilusión rojiblanca. Hasta el alcalde se puso la camiseta. Fue uno más. Era el primero animando.
Si gana el Oviedo ya hablaremos, pero ahora lo mejor es que el presidente acuda al palco como siempre. Soriano se siente en el banquillo como siempre. Y que los jugadores jueguen mejor que siempre porque ellos, solo ellos, cambiarán los pitos por flautas.
Me pongo la camiseta. Almería es lo primero. Esto empieza a ser de todos.
Dirán que me ha llamado el presidente del Almería o Fernando Soriano. Se equivocan. Los dos son tipos íntegros hace mucho que no cruzamos palabra.
Me he levantado como cada mañana pensando en el equipo de mi tierra y esto lo vamos a cambiar.
Es tarea de todos.