Vecinos de Huércal de Almería, hartos de las humaredas: cuando la tradición rural y la vida residencial chocan
Residentes de Villa Inés y El Cercado denuncian el persistente olor sobre sus barrios por quemas realizadas, presuntamente, por un cabrero

Imagen tomada desde la A-1000 cerca de la barriada de El Cercado, en Huércal de Almería.
La noche vivida en el municipio de Huércal de Almería este pasado lunes, día 2 de noviembre, con hasta cuatro incendios simultáneos ubicados en un terreno entre la carretera de Torrecárdenas y la A-1000, que por suerte fueron sofocados con rapidez por los servicios de emergencias, ha provocado una oleada de comentarios en redes sociales que destapan una problemática que los vecinos de zonas como Villa Inés o El Cercado sufren desde hace semanas.
Y es que los residentes de dichas barriadas parece que ya están más que acostumbrados al olor a quemado. Según informan desde hace días en grupos de Facebook relacionados con su municipio, llevan semanas soportando el humo de quemas cercanas que, presuntamente, estarían relacionadas con una propiedad vinculada a la ganadería caprina que está situada entre el conocido como camino de las vacas y la vía del tren.
Huércal de Almería
Al menos cuatro incendios simultáneos en Huércal de Almería hacen saltar las alarmas
Mª Ángeles Arellano
No obstante, dichas quemas no estarían relacionadas con los incendios de este 2 de noviembre, pese a que fuentes cercanas al consistorio huercaleño no descartan por el momento que estos fuesen intencionados.
Quejas vecinales por el humo y el mal olor
"Hay un señor que no para de quemar cosas, tiene a todo Huércal con olor a quemado. No podemos ni tender ropa, es insoportable el olor a vertedero quemado y la nube de humo que tenemos siempre sobre nuestros barrios", aseguraba este lunes un vecino en 'Eres de Huércal de Almería si...', grupo de Facebook en el que ya el domingo, otro residente, detallaba que "yo salgo a caminar todas las mañanas a las 6:00 horas, pensando en hacer un poco de ejercicio desde Villa Inés hacia El Cercado, y es imposible con ese olor a quemado".
Ante esta situación, se está haciendo un llamamiento vecinal desde diferentes redes sociales para que los vecinos afectados pongan una incidencia de "salud ambiental" en Grecor, una aplicación móvil oficial diseñada para conectar directamente a los ciudadanos con sus ayuntamientos, facilitando la gestión de la vida municipal que permite reportar en tiempo real incidencias y desperfectos en la vía pública.
Otra opción que destaca una vecina de El Cercado es "presentar una instancia online (con certificado digital) o presencial en el Ayuntamiento de Huércal de Almería" para que se pueda solucionar este conflicto que llevan arrastrando ya durante bastante tiempo y que incluso les impide, como indica la misma residente, "abrir las ventanas desde hace semanas".
La convivencia entre la vida rural y la residencial
Cabe recordar que el municipio de Huércal de Almería y sobre todo las actuales barriadas de Villa Inés y El Cercado, históricamente fueron territorios rurales vinculados al sector primario antes de que comenzara el gran ascenso demográfico de un pueblo que pasó de 3.887 habitantes en 1991 a 8.278 en una década. En 2011 ya rozaba los 16.300 y actualmente, según los datos de 2025, tiene 18.660.
Evidentemente, este destacable crecimiento poblacional también llegó de la mano de nuevas construcciones residenciales. De hecho, las viviendas adosadas de Villa Inés empezaron a desarrollarse a mediados de los 90 al igual que las de El Cercado y los polígonos industriales de ambos entornos.
Estas nuevas construcciones empezaron a reducir drásticamente las superficies rurales y terrenos agrarios como en el que se ubica la propiedad de los rebaños que data según el catastro de la primera mitad del siglo XX. Actualmente son pequeños reductos de legado y tradición que, como ocurre en el caso de las supuestas quemas constantes, entran en conflicto con la vida de los residenciales.
Así es el reglamento de quemas
Históricamente, los cabreros realizaban quemas de forma libre y habitual para eliminar la maleza leñosa y forzar el brote de pastos tiernos para sus rebaños; sin embargo, la realidad actual restringe por completo el fuego libre, sustituyéndolo por quemas prescritas muy reguladas o por el propio pastoreo preventivo de las llamadas "cabras bomberas" que limpian el monte de forma ecológica.
En municipios como Huércal de Almería, esta actividad está estrictamente regulada por el Plan INFOCA de la Junta de Andalucía, el cual prohíbe de forma absoluta cualquier tipo de fuego o quema de rastrojos durante la época de peligro alto (del 1 de junio al 15 de octubre) e incluso en áreas recreativas, exigiendo autorizaciones expresas o declaraciones responsables previas para el resto del año.
Saltarse este reglamento o realizar una quema no autorizada acarrea graves consecuencias legales que van desde multas administrativas de 100 a 1.000 euros para infracciones leves, y de 1.001 hasta 100.000 euros para las graves, además de la obligación de costear los gastos de extinción y los daños causados a terceros.
Asimismo, si la quema negligente llega a provocar un incendio forestal, la legislación española aplica la vía penal, castigando al responsable con penas de prisión que oscilan entre 1 y 5 años, las cuales pueden ascender hasta los 20 años en caso de que se ponga en peligro la vida de las personas.