"Está todo para tirarlo": un incendio deja devastada una tienda de barrio en Loma Cabrera
El fuego, originado en el cuadro eléctrico del establecimiento la semana pasada, ha dejado inservible toda la mercancía

El Rincón Dulce tras el incendio producido esta semana.
Lo que comenzó hace una semana como un día cualquiera terminó convirtiéndose en una auténtica pesadilla para los propietarios de El Rincón Dulce, la tienda de barrio situada en la calle Cabrera, 62, en Loma Cabrera. Un incendio originado en el cuadro eléctrico del establecimiento obligó a intervenir rápidamente para sofocar las llamas, pero sus consecuencias siguen siendo devastadoras: el humo y el polvo del extintor han dejado inservible toda la mercancía y el negocio continúa sin poder reabrir sus puertas.
Todo a la basura
Aunque el fuego pudo ser controlado antes de que se propagara por todo el local, el humo y el polvo del extintor contaminaron todos los alimentos y productos que había en el interior.
Una semana después del incendio, el establecimiento sigue reflejando la magnitud de los daños. Tras la inspección realizada por el perito, la conclusión fue clara: ningún producto puede ponerse a la venta.
"Ha estado el perito y nos ha dicho que todo lo que hay no sirve para nada por el humo y el extintor. Está todo para tirarlo. Hemos abierto unos gusanitos para probarlos y está todo malo. Son cajas y cajas de gusanitos, patatas y todo tipo de snacks que tendremos que desechar", explican los propietarios.
Las pérdidas afectan a toda la mercancía del establecimiento: pan, bollería, golosinas, bebidas, congelados, hielo, pasteles, productos de limpieza y decenas de artículos que abastecían cada día a los vecinos del barrio.
Meses de trabajo perdidos en cuestión de minutos
La imagen que deja el interior del comercio es desoladora. Estanterías repletas de productos inservibles, paredes cubiertas por el humo y un negocio que, por el momento, no podrá volver a abrir sus puertas.
"Es una auténtica pena ver la tienda así. Da muchísima impotencia comprobar cómo todo el trabajo de meses y toda nuestra ilusión se han quedado en nada en un segundo. Está todo hecho un desastre por el humo y durante un tiempo será imposible abrir las puertas", lamentan.
"Volveremos con más ganas que nunca"
A pesar del duro revés, los responsables del establecimiento no quieren rendirse. Son conscientes de que les esperan semanas de trabajo para limpiar el local, reparar los daños y reponer toda la mercancía, pero tienen claro que este no será el final de su historia.
"Queridos clientes, os prometemos que nos vamos a levantar. Volveremos con más ganas que nunca y no os vais a quedar sin vuestra tienda."
Con ese mensaje de esperanza quieren agradecer el respaldo recibido y transmitir la misma ilusión con la que un día abrieron las puertas de El Rincón Dulce. Porque, aunque el incendio se llevó toda la mercancía, no ha conseguido apagar las ganas de volver a atender a los vecinos de Loma Cabrera.