Un entrenador le pega un puñetazo a un árbitro durante un partido de alevines en Roquetas de Mar
El colegiado, de 28 años, necesitó atención médica y ha denunciado los hechos ante la Guardia Civil

Juan Pedro Navarrete, en el centro de la imagen, durante un partido de fútbol.
Un puñetazo, insultos y amenazas. Lo que era un partido de fútbol entre niños de 10 años se convirtió el pasado sábado en el escenario de una lamentable imagen en la que un entrenador de fútbol base agredió a un joven árbitro mientras se disputaba el encuentro.
Fue en el partido que enfrentaba a La Cañada Atlético con el Atlético Marbellí, que se celebraba como parte de la Youth SuperCup en el campo de fútbol de Las Salinas, cuando Juan Pedro Navarrete, el árbitro del encuentro, un joven de tan solo 28 años de edad, sufrió una agresión por parte de uno de los entrenadores del equipo almeriense. Todo, delante de jugadores de fútbol de categoría alevín y de sus familias, quienes asistieron atónitos a una agresión que estuvo precedida de graves insultos y amenazas.
Habían pasado tan solo 15 minutos cuando una decisión técnica del colegiado del encuentro desembocó en una imagen que no debería haber ocurrido durante un evento deportivo en el que los protagonistas eran niños de tan solo 10 años de edad. Pero ocurrió. Tras una decisión arbitral, uno de los entrenadores de La Cañada Atlético comenzó a reprochárselo al colegiado. "Eres malísimo, no ves nada", le espetó el joven entrenador, a lo que el árbitro contestó con una tarjeta roja que, lejos de servir para expulsar al joven, le costó una agresión a Juan Pedro.
Insultos, amenazas y un puñetazo
Tras recibir la cartulina roja, el entrenador siguió con sus intultos y amenazas, por lo que el colegiado decidió hablar con otro de los entrenadores del conjunto almeriense para que hiciera que el joven se fuera del campo. Pero mientras hablaba con el otro entrenador, el agresor se fue contra el árbitro y volvió a insultarle: "Me suda los cojones, no sabes quién soy. Eres malísimo, no me pienso ir del campo", fueron algunos de los gritos que salieron de la boca del entrenador, antes de darle un puñetazo que le alcanzó la cabeza, mientras gritaba: "Eres malísimo, hijo de puta".
Una agresión que dejó aturdido a Juan Pedro Navarrete y que fue recriminada por los familiares de los menores que se encontraban en la grada, lo que sirvió para que el agresor siguiera mostrando una actitud desafiante llegando incluso a encararse con alguno de los aficionados. De este modo, fue uno de los aficionados quien avisó a la Guardia Civil de lo que estaba pasando, quienes se personaron en el campo de fútbol pero, en un primer momento, no lograron identificar al agresor, quien había huido del lugar.
Fugado
Dado que se había 'fugado', el colegiado acudió a la Mesa Central para que le facilitaran los datos del agresor, pero este no figuraba como entrenador del equipo que se encontraba jugando, a pesar de que sí estaba en el banquillo. Así las cosas, Juan Pedro Navarrete acudió al entrenador 'oficial' para solicitarle que identificara al agresor, pero, relata el árbitro, este se negó.
A pesar de la negativa, el agresor pudo ser identificado, pues volvió tan solo unos minutos después y, ahora sí, fue requerido por los agentes de la Benemérita desplazados hasta el terreno de juego, quienes le tomaron sus datos y este "reconocío" ser el agresor.
"Estoy mal física y anímicamente"
Una vez que había pasado todo, Juan Pedro Navarrete acudió al servicio de urgencias de la Bola Azul, en la capital almeriense, donde, tal y como refleja el parte médico al que ha tenido acceso LA VOZ, le detectaron una contractura cervical y una contusión facial/ótica en el lado izquierdo. "Me encontraba mal, física y anímicamente. Porque es inconcebible que esto ocurra en un terreno de juego y, mucho más, si ocurre en un partido entre niños de 10 años", explica Juan Pedro a este periódico, todavía impactado por la agresión, que añade: "Es duro, que vas a hacer tu trabajo con toda la ilusión y una persona te peque un puñetazo, te insulte y te amenace. Esto no debería pasar."
Y es que, explica el joven, quien ya ha presentado una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de Roquetas de Mar, estas situaciones hacen replantearse las cosas: "Con estas situaciones te paras a pensar si merece la pena o no seguir arbitrando. Esto para mi es una forma de vida, pero cuando te pegan y tienes que llegar y contárselo a tu familia, te piden que lo dejes, que no tienes que pasar por esto, y en caliente lo piensas. Pero no voy a dejar de hacer lo que me gusta y de perseguir mis sueños por personas como esta", apunta Juan Pedro Navarrete.
Ahora, el joven tan solo espera que la agresión no se quede impune, pero también pide que el equipo al que pertenecía el agresor se pronuncie. "Han pasado 48 horas y no han condenado la agresión, no puede ser que un equipo tenga una persona así, que ha sido denunciada, y no lo condenen", lamenta el joven, quien solo pide que por "el bien" de todos los árbitros, no se vuelvan a producir situaciones así.