Así actuaba la banda que asaltaba a gays en El Ejido: los captaban en aplicaciones de citas para pegarles y robarles
El grupo habría perpetrado, al menos, tres agresiones homofobas entre Nochevieja y final de enero

Imagen de la detención de la Guardia Civil.
Quedar con alguien a través de una aplicación de citas puede parecer un gesto cotidiano, casi rutinario. Un par de mensajes, una ubicación compartida y la promesa de un encuentro discreto. Pero en Las Norias de Daza, lo que empezó como un encuentro casual concertado en Grindr terminó en una emboscada violenta, entre golpes, insultos homófobos y amenazas de muerte, llevados a cabo por lo que las autoridades consideran una 'manada'.
La madrugada del 31 de diciembre se tiñó de miedo para un usuario de esta app. Eran alrededor de las 02:00 horas cuando el hombre llegó al lugar que había acordado en Grindr, confiando en que al otro lado le esperaba alguien con quien había intercambiado mensajes y poder compartir una Nochevieja. No obstante, no hubo bienvenida amable, ni gesto de complicidad. En su lugar, surgieron cuatro sombras encapuchadas que emergieron de la penumbra. —“Eh tú, ven aquí, maricón de mierda, te vamos a matar” —gritaron—, y en ese instante la cita se transformó en una suerte de cacería.
El grupo persiguió al hombre, lo derribó y le propinó patadas. La violencia fue tal que uno de los asaltantes llegó a darle un mordisco en la mano para robarle el teléfono móvil.
Un sospechoso como el que llevaba "la voz cantante"
La víctima denunció los hechos a la Guardia Civil que inició una investigación. El trabajo policial permitió dar con un sospechoso que fue identificado como el presunto cabecilla de los ataques o "el que llevaba la voz cantante", según el auto judicial consultado por LA VOZ. Se trata de Yousseff D., un joven de 20 años, que ya ha ingresado en prisión provisional por dictamen del Juzgado de Instrucción número 3 de El Ejido.
La jueza ha fundamentado esta medida cautelar en varios elementos clave: la seriedad extrema de los cargos —incluidos tres delitos de robo con violencia agravados por odio hacia la orientación sexual, junto con posibles lesiones y otros hechos relacionados—, un alto peligro de huida y la salvaguarda de las víctimas ante cualquier intento de venganza o intimidación.
Pasamontañas y calles discretas
Las pesquisas de la Guardia Civil han permitido confirmar que el ataque registrado el 31 de diciembre no fue un hecho aislado, sino parte de un patrón delictivo recurrente con el mismo sello: los autores habría actuado como una manada que va de cacería con pasamontañas, haciendo uso fraudulento de la aplicación Grindr para tender emboscadas a hombres homosexuales.
Tras concertar la cita sexual, los agresores citaban a las víctimas inicialmente en la calle Fresal. Sin embargo, en el último momento, las desviaban hacia la calle Loro, un tramo más solitario y con escaso tránsito, ideal para consumar la emboscada sin testigos. Allí, lejos de miradas ajenas, se materializaba la agresión: golpes, insultos homófobos y robo de objetos de valor.
Dos casos más en enero
El 19 de enero de 2026, el ardid se repetía, sumando una nueva víctima. Un joven fue citado a un punto de encuentro acordado a través de la aplicación. Cuando llegó y esperaba en las inmediaciones, aparecieron tres hombres, gritando: “¿Qué haces en mi casa? ¿Qué vas a follarte a mi hermano, maricón de mierda?” . Minutos después, un cuarto agresor se abalanzó sobre él.
Lo derribaron al suelo y lo golpearon en distintas partes del cuerpo. Durante la agresión, le sustrajeron la riñonera, que contenía el teléfono móvil, dinero en efectivo y documentación personal. En este episodio, Yousseff D. fue reconocido como el sujeto que presuntamente se dirigía a la víctima y la golpeaba, mientras los otros la sujetaban.
Finalmente, el 23 de enero, se registró una nueva agresión. Otra víctima se encontró con tres agresores que salieron a su paso. Al igual que en el ataque anterior, los hombres esgrimieron una excusa de “honor familiar”: “¿Qué haces en mi casa, maricón?” —gritaron. Mientras los tres lo inmovilizaban, un cuarto agresor le propinaba puñetazos en la cara y trataba de derribarle con un barrido, buscando que la víctima cayera al suelo. La agresión se desarrolló de forma rápida y violenta, siguiendo el mismo patrón que la Guardia Civil había identificado en ataques anteriores.
Fotos robadas en Instagram para actuar en Grindr
El modus operandi parecía estar calculado. Según los investigadores, los agresores creaban perfiles falsos en Grindr utilizando fotografías de terceras personas que habría sustraído de Instagram sin el consentimiento de sus dueños. Concretamente, en los tres ataques registrados, se utilizaron de forma ilícita, imágenes del perfil de F.B.S.
Es en este momento, una vez construida la falsa identidad, que se pasaba al escenario de Grindr para conectar con las posibles víctimas y ganarse su confianza. Tras intercambiar mensajes y concertar una cita de carácter sexual, fijaban un punto de encuentro que, en el último momento, cambiaban para llevar a la víctima a una zona más apartada.