No es una manifestación, es una demostración de rabia espontánea
Decenas de personas se manifiestan por Mery y piden para su asesino la prisión permanente revisable

Manifestación por Mery recorriendo la Avenida Federico García Lorca.
Nuevamente los familiares y amigos de Mery, han vuelto a congregarse en torno a su memoria, para pedir que el macabro suceso que sesgó la vida de la mujer de 38 años sea juzgado como un crimen de violencia de género, y no como un caso de homicidio. Como ya hicieran el pasado mes de enero en el barrio de Los Molinos, varias decenas de personas han salido a las calles con una gran pancarta con el retrato de la mujer asesinada para exigir la pena permanente revisable para el responsable de la muerte de Mery.
Esta vez, los allegados de esta mujer han cambiado una concentración por una manifestación y las tranquilas calles de su barrio por la céntrica avenida de La Rambla de Almería. En los rostros rabia y lágrimas.
No somos profesionales de la manifestación, somos un barrio
Con camisetas con la cara de la joven asesinada y pancartas se lanzaban a la marcha escoltados por la Policía Nacional y la Policía Local de Almería. Sólo ellos. Su marcha hacia la Plaza de las Velas, fin del recorrido, no ha sido la manifestación organizada, donde las consignas son claras y todo el mundo las grita al unísono.
No, ha sido algo más que eso. Una demostración de pura rabia espontánea de gente corriente que, con la muerte de Mery sienten que han sido vulnerados en lo más profundo de su alma.
Cuando la cabeza de la manifestación lideraba un “Justicia para Mery” o “Mery está cono nosotros”, el mensaje se disipaba ante otros gritos de furia que clamaban “¡Asesino!” “¡La ha ahorcado y la ha quemado!”. Sin orden ni concierto, pero con mucha rabia contenida en rostros desencajados.
Cada cual de los manifestantes quería hacerse oír y dejarse la garganta en el intento. Ni siquiera, cuando Sofía ha tomado el megáfono para liderar la marcha, ha conseguido silenciar la visceral espontaneidad de algunas de las manifestantes. “¡Mery no vuelve. Me has quitado a una amiga. Era como mi hermana!". Sólo en los momentos en los que el grupo ha exigido a gritos la prisión permanente revisable, existía algo de entendimiento entre las voces de los manifestantes, volviéndose a romper el orden a los pocos segundos. “¡Si ha matado tan joven va a volver a matar!”.

Manifestación por Mery
Los manifestantes repetían de manera anárquica “que no van a parar hasta que se haga justicia” y hacían saber a Almería que Mery tiene quien la apoye y la defienda.
En este sentido, Mery podría estar segura de que sus amigos y vecinos no la van a dejar olvidada. Porque, la marcha que ha recorrido La Rambla, no ha sido una manifestación de manifestantes profesionales, sino el humilde dolor de un barrio como cualquier otro que ha mostrado su repulsión ante el asesinato de una mujer.
Ni si quiera un cielo encapotado y la amenaza de lluvia ha mermado su determinación, llegando a la Plaza de las Velas con una velocidad que ha sorprendidos a los propios manifestantes. En donde han permanecido mostrando sus pancartas a los pies del monolito de La Rambla y observados por la mirada vendada de la diosa de la Justicia que guarda las puertas de la Audiencia Provincial de Almería.
Antes de comenzar la manifestación, la madre de la mujer asesinada, Soad Hamouchy, conocida en Los Molinos como Sofía, ha vuelto a relatar la atroz manera en la que Mery perdió la vida. “La ha ahorcado con la cadena de un perro, y luego ha quemado a mi niña”.
Con su su voz ahogada por un nudo, Soad volvía a sostener que, su hija estaba embaraza de tres meses, en el momento de su muerte, y que, Francisco S.B., quien habría confesado ser el autor de la muerte de la mujer, habría cometido “un doble asesinato”.
Asimismo, la mujer ha manifestado que Francisco, consumió estupefacientes después de haber “asesinado a Mery, y no antes. Justo cuando fue a entregarse”. Según la madre de la víctima, este movimiento no es más que una estratagema para hacer creer que el crimen estuvo motivado por estar enajenado por el consumo de drogas.
"Estaban juntos, hay testigos. Había venido a buscarla"
Saray Tamayo, hija de la víctima, ha comentado que el abogado del autor de la muerte de Mery ha solicitado un careo, algo que, según la joven de 20 años, "no le ve ningún sentido, ya que el mismo se ha declarado culpable", recordaba la joven y se preguntaba, ¿para qué un careo...para perder tiempo?". La familia sostiene que, estar "paseando" a quien habría matado a Mery, sólo va a ahondar en el dolor de la familia.
Rompiendo a llorar Soad ha vuelto a sostener que Mery y Francisco S.B, mantenían una relación desde septiembre. En este sentido la madre de Mery ha señalo que existen testigos que puedan dar testimonio de esta esta relación. Preguntada al respecto, Saray ha señalado sin dudarlo que, la madre del presunto homicida, tenía constancia de que, tanto Mery, como él, se conocían. "Su madre misma dijo que ellos se conocieron en septiembre, antes de que el se fuese a Alemania.
Al volver de Alemania habían estado viéndose”. “Había venido a buscarla”, añade la abuela.
La lucha de estas mujeres, pasa porque pueda acreditarse que efectivamente existía una relación entre Francisco S.B. y su víctima, para que el crimen pueda ser juzgado como violencia de género, para poder tener la opción de una condena permanente revisable.
Solos
Alrededor de cincuenta personas han marchado con decisión por una avenida completamente vacía. Por no haber, no había prácticamente ni vehículos que los agentes de la Policía Local tuviera que cortar el paso.
Aunque los manifestantes se dejaban la voz recordando la figura de Mery, y lanzando toda su rabia contra el presunto autor del crimen, no han tenido más apoyo que el de algunas caras curiosas que se asomaban a los portales de sus pisos y cafeterías para ver pasar la comitiva. Pero lo de unirse a la manifestación en apoyo a una familia que ha perdido a ser querido en un acto atroz, lo dejamos para otro día.
La soledad a la que se ha enfrentado la manifestación, ha sido duramente criticada por los participantes de la misma, quienes se preguntaban a gritos "¡¿Dónde está Almería? ¿Dónde está la Almería solidaria?!". Una cuestión que quedaba sin respuesta ante el paso de manifestación.
La madre de Mery, Suad, lamentaba entre lágrimas no haber contado con el apoyo de ninguna Administración pública desde que tuvo la noticia del macabro asesinato de su hija.
La progenitora de la víctima ha sido muy crítica con el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) a quien, según la mujer acudió tras el crimen, sin mucho éxito. De acuerdo con la madre de Mery, su visita el IAM transcurrió con una cierta indiferencia por parte del personal, como si no dieran importancia al hecho de que, acababan de matar a una mujer, indicaba Sofía.
En este sentido, Saray ha comentado que ni ella, ni su familia han tenido ayuda psicológica por parte de ninguna de las Administraciones públicas. "El trato que hemos tenido, tanto mi abuela como yo, que somos mujeres del caso, ha sido nefasto. A parte de no haber tenido apoyo del Instituto de la Mujer, no nos han ofrecido ninguna atención psicológica aún".
Ambas mujeres, antes de que comenzase la manifestación, han lamentado profundamente, que, ni en la concentración celebrada el pasado 18 de enero, ni en la manifestación de hoy, hayan acudido.
@lavozdealmeria Familiares y amigos de Mery, han vuelto a congregarse en torno a su memoria, para pedir que el macabro suceso que sesgó la vida de la mujer de 38 años sea juzgado como un crimen de violencia de género, y no como un caso de homicidio.
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