Ramón Fernández-Pacheco: “Hay que dejar de ocupar páginas de prensa y hacerlo en el BOE ”
El curso político comienza para el alcalde de Almería con una cartera llena de retos por cumplir

El alcalde de Almería, Ramón Fernández-Pacheco.
En noviembre se cumplirá un año desde la llegada de Ramón Fernández-Pacheco a la alcaldía. No hay habido cambios profundos, confiesa, pero sí nuevos modos de hacer política, un camino en el que no hay marcha atrás.
Comienza el curso con muchas asignaturas pendientes, ¿En qué medida la existencia o no de gobierno condiciona los interés de Almería?
Afecta definitivamente al Ayuntamiento de Almería como al día a día de los almerienses. Comparto la sensación de los españoles de que esto es un sinsentido. Hay temas como infraestructuras ferroviarias, o regeneración de playas que son proyectos en los que el Gobierno de España debe pronunciarse. He estado en Madrid en varias ocasiones, allí nos dicen que lo que pedimos es justo y factible pero que, ahora, hay que limitarse a ejecutar los presupuestos y no se puede hacer nada nuevo. Me preocupa imaginar que se pusieran en peligro los fondos estructurales de la UE. Aquí tenemos muchos ejemplos de estas actuaciones. Más allá del lamentable espectáculo de algunos dirigentes políticos, el ciudadano padece esa situación.
Cuando se forme gobierno, si lo hubiera, habrá peregrinación de alcaldes a Madrid, ¿A qué puertas tocará usted?
Yo voy a tocar a todas. No me duelen prendas en ir a Madrid cuantas veces sea necesario. El Puerto-Ciudad debe pasar por Consejo de Ministros, necesita de la aprobación de Puertos del Estado que depende de Fomento. Tenemos la regeneración de la playa de El Toyo, de La Cañada, la posibilidad de terminar el Paseo Marítimo, la idea de llevarlo a la Fabriquilla y ni que decir tiene los temas con Adif como la Estación o la supresión del paso de El Puche. Tengo claro que voy a tocar en donde haga falta.
Ave, Paseo Marítimo Puerto-Ciudad, Estación de tren...,¿Por qué cree que en Almería se eternizan los proyectos?
Yo he crecido escuchando hablar siempre de lo mismo y yo estoy sentado en este sillón con la firme intención de romper esa dinámica y estoy convencido de que lo voy a hacer. Hay muchos temas que han ocupado páginas de periódico y tiempo en tertulias pero que ha quedado en nada. Yo soy más amigo de tratar los temas cara a cara, con folio, bolígrafos y botellines de agua que los grandes titulares que se quedan en anuncios. Por concretar, el Puerto-Ciudad se tiene que firmar este mes de septiembre. Eso es innegociable. Es un convenio complicado con varias administraciones, no es fácil de ahí tantas reuniones pero, nos marcamos una fecha y hay que cumplirla. Será el primer documento de Puerto-Ciudad con lo que rompemos la dinámica de hablar y hablar. Respecto al Paseo Marítimo, en 2016 el Ayuntamiento consignó un millón de euros, también las expropiaciones y si no están en obras es, exclusivamente, porque el Gobierno de España está en funciones. Es un bucle que también se va a romper. El paso a nivel de El Puche el gobierno se comprometió con él y voy a exigirlo. Me da igual quien esté en el Gobierno central o en la Junta, mi papel como alcalde de los almerienses es exigirles por igual. Hay que quitarlo sí o sí, otra cosa es el futuro del proyecto de soterramiento. Habrá que sentarse a hablar, son temas que tienen que dejar de ocupar páginas de periódico para ocupar páginas en el BOE
¿No cree que los ciudadanos son y han sido muy permisivos con los compromisos de los políticos?
Creo que los almeriense son conscientes de qué político cumple con su palabra y quién no. Le han dado y quitado la confianza a los diferentes políticos valorando de forma crítica la gestión de cada uno. Yo cuando ando por la calle la gente me hace ver el malestar que tiene, el cansancio con temas como el Ave o el Materno-Infantil. Se enfadan del mismo modo con unos y con otros. Creo que de un tiempo a esta parte está cambiando la sociedad, hay ejemplos como las movilizaciones por La Alcazaba o por el tren a Madrid. Cada vez más el almeriense se organiza como sociedad civil y alza la voz donde sea necesario. Esa dinámica está cambiando y eso es bueno.
Hablemos de otros proyectos, la Plaza Vieja, ¿Está más cerca de ser una realidad?
Confío en ello. Yo me creo a la Junta de Andalucía cuando dice que va a poner todo de su parte para que ese tema se cierre. Las obras van a comenzar de forma inmediata y si cumplimos los plazos, en dos años y medio, tendremos la Plaza Vieja terminada, que desde el año 2004 ya está bien. Confío en que volverá a ser el centro administrativo de la ciudad y lo que son todas las plazas mayores; el centro de la vida social y cultural.
¿Cómo explica que la falta de entendimiento entre administraciones derive en más de una década sin Plan General?
No creo que sea una falta de entendimiento. El hecho de que lleve tramitándose 12 años es una fracaso para todos. Yo soy incapaz de explicar a alguien un razonamiento lógico de por qué lleva ese tiempo tramitándose. El Ayuntamiento ha hecho todo lo que tenía que hacer. El problema de por qué hoy no lo hay es porque la Junta tiene un problema serio para aprobar estos planes en Andalucía. El consejero siempre me ha manifestado su intención de aprobarlo y yo lo entiendo y lo creo. Las necesidades que tenía Almería cuando se empezó a redactar ya no son reales. Es un plan cero especulativo y que soluciona problemas y ofrece oportunidades de creación de puestos de trabajo que, sin duda, buena falta nos hacen.
Hablemos de La Alcazaba, ¿Se imagina a alguien taladrando la Alhambra?
A un alcalde no le corresponde hablar mal del principal monumento de su ciudad lo gestione quien lo gestione. Yo soy feliz cada vez que salen datos positivos, eso no quita que respecto a los gestores actuales tengamos que exigirles. Cuando el Ayuntamiento alza la voz sobre el estado de La Alcazaba es porque somos altavoces de una sociedad que piensa así y no podemos estar todos equivocados. Todo el movimiento que se ha generado ha sido de la sociedad civil, harta de ver como su monumento se viene abajo, está lleno de humedades, cierra los veranos o hay un desprendimiento. Yo entiendo que la exdirectora no autorizó esos taladros, es un hecho grave, un atentado contra el patrimonio, por no supervisar. Para poner La Alcazaba en valor, trabajar por ella, que sea escenario de actividades y que cada vez más almerienses vuelvan a ella la Junta puede contar siempre conmigo y con el Ayuntamiento.
Plan Urban Cierra sus puertas. ¿Ha conseguido el propósito para el que fue creado?
El Plan Urban ha supuesto un revulsivo definitivo en el Casco Histórico y ha sido el comienzo de una tendencia que ya no va a parar. Recuerdo que antes de cara a la hostelería, el turismo, la vida social, había unas barreras psicológicas que diferenciaban dos partes; la de la calle Real a la izquierda y a la derecha y, la labor del Ayuntamiento es la de intentar equilibrar a todos los almerienses y limar las diferencias y creo, que se ha conseguido. El Casco Histórico está lleno de vida, falta la Plaza Vieja que es el corazón de esa barrio.
Cuando llegó a la Alcaldía, hace ya casi un año, anunció una remodelación no solo en las formas de hacer política sino también en el fondo, ¿En qué pasos se ha traducido este propósito y se cree que es percibido por el ciudadano?
Eso debe decirlo el ciudadano. Yo he puesto todo el empeño. Cuando llegué conformé mi equipo de gobierno y di relevancia a aspectos como la transparencia y una participación ciudadana real. Tengo claro que los ejes de mi gestión deben ser esos; articular la participación no solo de colectivos vecinales, también de colegios profesionales y otras organizaciones. En breve se aprobará una ordenanza de transparencia que nos sitúe a la vanguardia en acceso de los ciudadanos a la gestión municipal, hemos centralizado la contratación para que todos tengan las mismas reglas del juego.
Sea crítico, ¿Qué nota le pone a su equipo de gobierno?
La nota la tienen que poner los ciudadanos. Estoy razonablemente satisfecho. Si me gustaría que algunas cosas fueran más rápidas, acciones que, por la propia idiosincrasia de la administración no pueden serlo. Vivimos en un tiempo en el que el ajuste presupuestario marca nuestro día a día. Al final, me quedo satisfecho si los concejales y yo nos vamos a casa sabiendo que somos accesibles, que somos almerienses que circunstancialmente ocupamos un puesto pero que venimos de ser almerienses y volveremos a serlo. El Ayuntamiento no debe ser un problema sino una solución.
¿Augura cambios?
En principio no. Es un equipo fruto de una reflexión interna aunque no se descarte. Lo inteligente es, primero apostar por un modelo y luego, ser capaz de cambiarlo si hace falta. Ahora creo que todo funciona bien.
¿Acabará la legislatura en solitario o con pareja de baile?
Creo que en solitario. Actualmente el Ayuntamiento funciona bien. El equipo de gobierno y el PP han entendido lo que le dijeron los almerienses en las elecciones; confiamos en vosotros pero no tenéis mayoría absoluta porque toca hablar y consensuar, ser generoso y ceder en algunos temas. No veo la necesidad de llegar a ningún tipo de gobierno en coalición aunque, quedan tres años de gobierno y esto es muy largo.
Hay quien cree que usted es el futuro del PP, ¿Aspira a ello?
No, ni me veo, ni aspiro, soy el presente de la ciudad de Almería.
¿Cómo le ha sentado el sillón, sigue siendo un alcalde a pie de calle?
Procuro serlo, todas las semanas procuro sacar tiempo para poder hablar con la gente. Me gusta conocer los problemas en la calle y además, creo que la gente lo agradece.