“Desde niña he querido dejar huella”
La joven diseñadora de zapatos afirma que en sus inicios la llamaban “la extranjera” porque “decían que estaba loca”

SIN DATOS
Tus zapatos los llevan hoy ‘celebrities’ mundiales, pero me imagino que para llegar hasta aquí has tenido que dar muchos pasos...
Muchos, sí. Lo importante para mí era ofrecer un producto diferente a un público selectivo. Vi que cierto tipo de personas tenían necesidades. Empecé a trabajar con la Casa Real Saudí y luego fue clienta mía Madonna y otras famosas que vinieron después. Antes, en 2004, creé una escuela de negocios de moda en Madrid. Aquí en Almería he montado otra con María Salmerón. Estudié Economía, pero lo que me entusiasmaba era la moda. También he llegado a fundar una fábrica de zapatos, que no fue rentable y cerré.
Churchill afirmaba que el éxito es ir de fracaso en fracaso sin desesperarse. ¿Qué es para ti el éxito?
Levantarte constantemente de las caídas. Para mí es como el ‘darwinismo’: sobrevive el que antes se sobrepone. Si vienen mal dadas te maquillas y sales al teatro de la calle. Porque la vida es puro teatro. Cuando empecé en la industria del calzado me llamaban “la extranjera”: decían que estaba loca. Era diferente, igual que Lola Flores cuando fue a cantar a Nueva York. La gente decía: “ni canta ni baila, pero vayan a verla”. Hay que tener un sello. Soy la única diseñadora del mundo que crea zapatos a medida con diseño para mujeres.
En la vida podemos ser protagonistas o espectadores, es decir, elegir entre lo difícil y lo fácil. Pero, ¿cómo se puede hacer atractivo para los demás lo difícil?
No es fácil. La vida tiene momentos buenos y malos y debes tener una fuerza superior a la media y no vender tus penas. Yo no me cambiaría por nadie, quiero ser protagonista, pese a las equivocaciones. De hecho, las personas que realizamos trabajos creativos decimos que necesitamos altibajos porque después de un bache nos viene más inspiración.
En términos de negocios ahora podemos disfrutar de una clientela en el mundo entero. ¡Menuda oportunidad!
Ya no hay excusas para decir “no puedo”. Es cierto que hay trabas para empezar un negocio. Por ejemplo, el pasado fin de semana dimos un curso aquí en Almería y vino gente de todo el mundo. Una chica de Miami nos dijo que allí en Florida crear una empresa cuesta setenta euros, mientras que aquí tienes que hacer no sé cuantas gestiones y gastarte un buen dinero. Por otra parte, necesitamos líderes que den ejemplo a los jóvenes, porque estamos en una sociedad del mínimo esfuerzo y eso no puede ser.
Cambiando de tercio, ¿cuántos zapatos tienes en tu armario?
Antes de fabricar mi propia marca tenía mil pares y ahora no lo sé, pero muchísimos, porque las muestras que fabrico las hago de mi número.
Ahora estás con nuevos proyectos...
Sí, he lanzado ‘Patricia World Music’, en donde creamos música a medida para un cliente. Es algo innovador. Cuando un proyecto ya funciona me aburro y creo algo nuevo. Sigo con la Escuela, tanto en Madrid como en Almería y, además del diseño de zapatos, doy conferencias.
Últimamente varias plataformas sociales están consiguiendo cambios por aquí. ¿Crees que Almería está despertando socialmente?
No, aún falta mucho. Aquí se está muy acomodado. Hay que salir más, tener mejor formación de cara al turismo, por ejemplo. Esta es una tierra de grandes oportunidades y las cosas van muy lentas. Y no hay apoyo real por parte de los políticos, quienes solo buscan la foto: es muy triste.
¿La niña que creció en Rioja soñaba con llegar adonde ha llegado?
No, aunque desde pequeña siempre pensé en dejar huella, aunque no sabía en qué. Me ocurría que en cada problema quería ver una solución y una oportunidad.