"No pedimos privilegios": la protesta de los padres en Almería por la falta de un campo de fútbol 11 en El Toyo
Decenas de menores de 12 a 14 años se quedan sin espacio adecuado y deben desplazarse a un campo deteriorado y sin luz en Cabo de Gata

Las instalaciones del campo de Cabo de Gata.
Más de un centenar de niños del Club de Fútbol Retamar-El Toyo están sufriendo las consecuencias de la falta de instalaciones deportivas adecuadas en un barrio que no ha dejado de crecer durante las últimas dos décadas. Las familias denuncian una situación que consideran insostenible y reclaman al Ayuntamiento de Almería soluciones urgentes para garantizar que los menores puedan practicar deporte en condiciones dignas, seguras y adecuadas a su edad.
Las instalaciones deportivas de El Toyo datan de 2005 y, más de veinte años después, siguen sin responder a las necesidades de una población que ha experimentado un importante crecimiento. El barrio dispone de un campo de fútbol 7, pero carece de un campo de fútbol 11, una infraestructura imprescindible para los niños que, a partir de los 12 años, comienzan a competir en categorías que requieren un terreno de juego de mayores dimensiones.
El Club de Fútbol Retamar-El Toyo cuenta actualmente con más de 100 niños, desde las categorías de iniciación hasta cadetes de 14 años. Sin embargo, la falta de espacios deportivos municipales está comprometiendo especialmente la actividad de los jugadores de entre 12 y 14 años.
Las familias, representadas por el AMPA, han trasladado esta problemática en dos reuniones mantenidas con el concejal de Deportes del Ayuntamiento de Almería, Antonio Jesús Casimiro, durante el mes de mayo pasado.
En estos encuentros se abordó la necesidad de construir un campo de fútbol 11 en El Toyo. Según explican las familias, el concejal manifestó su compromiso de impulsar esta infraestructura y se presentó una propuesta de nuevas instalaciones deportivas en una parcela situada en la zona de aparcamientos próxima al Hotel Alegría.
Sin embargo, desde aquellas reuniones las familias aseguran no haber recibido información concreta sobre el estado de tramitación del proyecto, su financiación o los plazos previstos para su ejecución.
"No estamos pidiendo un privilegio. Estamos pidiendo que nuestros hijos puedan practicar deporte en su propio barrio, en instalaciones adecuadas a su edad y en condiciones de igualdad. El Toyo ha crecido, pero sus infraestructuras deportivas no lo han hecho al mismo ritmo", señalan las familias.
Mientras se materializa la construcción del campo de fútbol 11, los equipos afectados se ven obligados a desplazarse hasta las instalaciones deportivas de Cabo de Gata para poder entrenar y disputar sus encuentros.
Las familias denuncian que el campo presenta un estado de mantenimiento lamentable, con zonas deterioradas y elementos cortantes que pueden poner en peligro a los niños.
A esta situación se suma un problema especialmente grave: las torretas de iluminación que cayeron durante los últimos temporales de viento no han sido repuestas.
La falta de iluminación impide utilizar con normalidad el campo cuando anochece, lo que deja a los equipos sin una alternativa para completar sus entrenamientos durante los meses de otoño e invierno.
Las familias aseguran que esta deficiencia fue comunicada al concejal de Deportes en las reuniones que mantuvieron, pero tampoco saben nada de cómo va la reposición de las torretas.
El AMPA señala que ya ha presentado dos reclamaciones ante el concejal para denunciar las condiciones de estas instalaciones, sin que hasta la fecha haya obtenido una respuesta a sus demandas.
Por otro lado señalan que la falta de un campo de fútbol 11 no es el único problema. Las familias también cuestionan la gestión de los horarios de uso del campo municipal de El Toyo, compartido con otra entidad deportiva.
Según denuncian, el Patronato Municipal de Deportes no ha actualizado adecuadamente la distribución de los horarios para la presente temporada y se siguen arrastrando asignaciones de la temporada anterior.
Esta situación está provocando que, en determinadas franjas, varios equipos tengan que compartir simultáneamente un espacio que ya resulta insuficiente. Las familias describen situaciones en las que hasta tres equipos coinciden entrenando a la misma hora.
Además, algunos equipos que deberían disponer de dos horas de entrenamiento se ven obligados a reducir su actividad a una sola hora, mientras que parte del tiempo restante debe dedicarse a ejercicios físicos fuera de las instalaciones, incluso corriendo por las calles del barrio.
El AMPA asegura que ya ha puesto en conocimiento del Ayuntamiento la existencia de franjas horarias asignadas que no se estaban utilizando. Tras sus reclamaciones, se han recuperado algunas de esas horas, pero consideran que la situación sigue sin resolverse.
Las familias reclaman que el reparto de las instalaciones municipales se realice de manera transparente, equitativa y conforme al reglamento de uso, teniendo en cuenta las necesidades reales de las entidades, el número de menores que atienden y la ocupación efectiva de los espacios.
También cuestionan que puedan mantenerse franjas sin actividad o destinarse horas a alquileres privados mientras existen equipos de menores que no disponen de espacio suficiente para entrenar.
Las madres y padres insisten en que su reivindicación principal es la construcción de un campo de fútbol 11 en Retamar-El Toyo, una infraestructura que consideran imprescindible para atender las necesidades actuales y futuras del barrio.
Sin embargo, advierten de que los niños no pueden seguir esperando indefinidamente a que se ejecute ese proyecto.
Por ello, reclaman al Ayuntamiento de Almería y al Patronato Municipal de Deportes que informen públicamente del estado del proyecto del nuevo campo, establezcan un calendario de actuaciones, reparen de manera urgente la iluminación y los desperfectos del campo de Cabo de Gata y revisen la distribución de los horarios de las instalaciones de El Toyo.