Evita multas de tráfico: la guía definitiva para moverte por Almería en patinete, bici o moto con el cambio de ley
Limitación de edad para patinetes, bicis por el centro del carril y pasillos de emergencia en atascos: así cambia la movilidad el 1 de octubre

Usuario de patinete eléctrico circulando por el carril saludable del Paseo de Almería
Salir a la calle a partir de este 1 de octubre requerirá cambiar el chip. Da igual si te mueves en patinete para ir a trabajar, si coges la bici para ir a clase, si andas en moto o si conduces un turismo a diario: la actualización del Reglamento General de Circulación entra en vigor este jueves y redefine por completo la manera en la que convivimos en el espacio público.
La reforma supone un giro de 180 grados en la filosofía de Tráfico. Se acabó aquello de legislar pensando casi en exclusiva en el coche y el asfalto. La nueva norma pone el foco directamente en las personas y en los entornos urbanos, fijando como prioridad absoluta la protección de los usuarios más vulnerables y garantizando una ciudad más segura e inclusiva para mayores, niños y personas con movilidad reducida.
Si no quieres encontrarte con una sorpresa en forma de multa a partir de esta semana, esto es todo lo que debes tener claro antes de poner un pie en la calle.
Bicicletas en ciudad y vía pública: el centro del carril y el papel clave de las ordenanzas
Las bicicletas ganan un protagonismo crucial en la movilidad urbana, pero con reglas de convivencia muy precisas. En las calles de la ciudad, tu sitio preferente pasa a ser el centro del carril para ganar visibilidad, evitar el peligro de la apertura de puertas de coches aparcados y no sufrir arrinconamientos.
Los conductores de vehículos a motor que circulen detrás deberán guardar obligatoriamente una distancia de seguridad frontal de al menos 5 metros tras la bicicleta.
Las aceras quedan totalmente blindadas para el peatón, pero la norma otorga un papel decisivo a los ayuntamientos a través de sus ordenanzas municipales. La autoridad local podrá autorizar por ordenanza la circulación en bici por las aceras a los niños menores de 12 años, siempre que vayan a cargo de un adulto a pie.
Asimismo, en el resto de zonas peatonales, los municipios podrán regular la coexistencia de peatones con ciclistas y vehículos de movilidad personal, garantizando siempre la prioridad absoluta de quien va a pie.
En las conocidas 'Calles 30' (de un solo carril, limitadas a esa velocidad), el ayuntamiento también podrá permitir que las bicis circulen en ambos sentidos previa señalización.
En carretera, la responsabilidad al adelantar a un ciclista recae en los motores: habrá que reducir la velocidad al menos 20 km/h respecto al límite de la vía, dejar 1,5 metros de margen lateral y cambiar por completo de carril si hay más de uno por sentido. Además, se elimina cualquier excepción para no llevar casco fuera de ciudad: será obligatorio siempre.
Por su parte, los repartidores que trabajan en bici o patinete (riders) deberán llevar obligatoriamente casco y chaleco reflectante durante toda su jornada, de día y de noche.
Patinetes eléctricos: adiós a las aceras y casco obligatorio desde los 15 años
Los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) dejan de moverse en ese terreno de nadie en el que han circulado durante los últimos años. A partir de ahora, la ley fija los 15 años como la edad mínima para poder conducirlos y exige llevar puesto y adecuadamente abrochado un casco de protección homologado o certificado.
Para dejarse ver, será obligatorio circular con el alumbrado encendido en todo momento y vestir un chaleco reflectante durante la noche o cuando la visibilidad sea escasa. Las aceras y las zonas peatonales quedan completamente vetadas para los patinetes, exactamente igual que las carreteras interurbanas. Ir por la acera, no llevar casco o utilizar el móvil mientras conduces pasará a castigarse como una infracción grave con 200 euros de multa.
Motoristas: guantes en carretera, calzado cerrado y permiso para usar el arcén
Los motoristas también estrenan equipamiento indispensable para evitar quemaduras y lesiones en caídas cotidianas. El casco deberá ser obligatoriamente un modelo homologado (no bastará con uno certificado) y será exigible el uso de guantes de protección en carreteras interurbanas.
En ciudad se termina la estampa estival de conducir en chanclas o descalzo: la ley exige calzado cerrado que cubra todo el pie. Además, la moto deberá incorporar un chaleco reflectante en su equipamiento por si el conductor tiene que detenerse por avería. Como novedad para agilizar los desplazamientos, se permitirá a las motos circular por el arcén derecho en las entradas a la ciudad cuando haya retención, siempre a un máximo de 30 km/h y en tramos señalizados.
Adiós al semáforo en ámbar, 'pasillo de emergencia' y fin a las exenciones del cinturón
En los semáforos urbanos se elimina un peligro histórico: por norma general ya no podrá coincidir la luz verde para peatones con el ámbar intermitente para los vehículos. La reforma introduce una novedad crucial en autopistas y autovías: la obligación de crear el 'pasillo de emergencia'.
En el ámbito de la seguridad personal, la ley aprieta las tuercas al eliminar de forma drástica las viejas exenciones del cinturón de seguridad en ciudad. A partir de ahora, taxistas, repartidores de mercancías y profesores de autoescuela en servicio deberán llevarlo puesto sin excepción. La única salvedad que reconoce el texto es la que ampara a los sanitarios y pacientes dentro del habitáculo asistencial de una ambulancia en servicio de urgencia.
Las Policías Locales y los agentes de Tráfico cuentan ya con el código de sanciones actualizado. Desde este jueves, la seguridad en la calle deja de depender de la buena voluntad para convertirse en una obligación para todos.
Una de las novedades más cruciales para la circulación en autopistas y autovías es la implantación obligatoria del "carril de emergencia". En situaciones de retención o atasco donde los vehículos se detengan o circulen a paso de peatón, los conductores tendrán la obligación de orillarse de inmediato hacia los extremos —los del carril izquierdo hacia la mediana y los del carril derecho hacia el arcén— para habilitar un pasillo central completamente libre. Esta maniobra busca garantizar que ambulancias, bomberos y Fuerzas de Seguridad puedan abrirse paso de forma fluida y sin obstáculos ante cualquier accidente, ganando minutos que resultan vitales en situaciones de urgencia.