Récord de bodas en Almería: 13 bodas en un solo día en el juzgado
La sala 18 de la Ciudad de la Justicia acoge trece matrimonios civiles mientras se celebra la tercera sesión del mediático caso.

Rosinete y David junto a su familia a la salida del juzgado.
Toda la atención mediática estaba puesta este jueves en la Ciudad de la Justicia de Almería. Cámaras de televisión, fotógrafos, redactores aguardaban la tercera declaración del caso Mascarillas. ¿Toda?, lo cierto es que, no. A escasos metros de allí se desarrollaba otra actividad que mantenía a medio de centenar de almerienses expectantes a una una firma y dos palabras: "Sí, quiero".
A las puertas del edificio comenzaban a llegar hombres con corbata ajustándose los puños de la camisa, mujeres sujetando ramos de flores y familias buscando el mejor rincón para la fotografía. Algunos miraban de reojo el despliegue mediático sin terminar de entender qué ocurría. Otros simplemente seguían pendientes de algo mucho más importante para ellos: que llegara su turno.
En la sala 18, conocida entre funcionarios y habituales de los juzgados como la sala de bodas, trece parejas formalizaron este jueves su matrimonio civil. La espera tenía algo de estación de embarque. Nervios contenidos, sonrisas nerviosas y familiares consultando una y otra vez el reloj. Cada cierto tiempo, el guardia civil encargado del acceso pronunciaba un nombre y un pequeño grupo desaparecía tras la puerta para regresar minutos después convertido oficialmente en matrimonio.
Llega su turno
Las historias acumulaban más años que muchas legislaturas. Maricarmen y José Antonio llevaban quince años juntos. Jenny y Hugo, veintidós. José Francisco Cruz y Martina Vargas sumaban diecinueve años de vida compartida antes de estampar la firma definitiva sobre el acta de matrimonio civil.

Jenny y Hugo se dan el sí, quiero con su familia después de 22 años juntos.
Las alianzas también hablaban de sus propietarios. Unas eran de oro blanco. Otras, doradas. Los ramos cambiaban de tamaño y color. Los nervios, sin embargo, eran prácticamente idénticos.
Carlos Osorio y Lorena Hidalgo han llegado acompañados de su hijo, de dos años. La decisión de casarse surgió tras su nacimiento. "Lo hemos pospuesto para después de la paternidad", explicaba ella todavía con la emoción visible en el rostro. Cinco años de relación resumidos en una firma y unas pocas fotografías junto a familiares y amigos.
Una historia de Nueva York
Más singular fue la historia de Antonio Fuentes y Laura Rodríguez. El funcionario de Justicia decidió pedir matrimonio en Nueva York. Tras un paseo en bicicleta por la ciudad, hincó la rodilla en plena Gran Manzana. La escena ha terminado este jueves a miles de kilómetros de distancia, en la sala 18 de los juzgados almerienses.
Entre los recién casados también estaban Rosinete y David. Veintidós años de relación y una boda con acento hispano-brasileño, rodeados de familiares y amigos convertidos por unas horas en testigos oficiales.

Carlos y Lorena se casan con hijo de dos los como 'testigo'.
Alicia y Nacho tampoco tenían prisa. Catorce años de relación, tres hijas y un nieto después, decidieron poner sello administrativo a una historia que llevaba mucho tiempo funcionando sin necesidad de papeles. Mientras tanto, fuera, los periodistas seguían pendientes de una declaración relacionada con uno de los asuntos políticos más relevantes de los últimos años en la provincia. Dentro, trece parejas celebraban algo bastante menos trascendente para la actualidad y bastante más importante para ellas. Dos tipos de comparecencia. Dos maneras de acudir a un juzgado. Dos fotografías distintas de una misma mañana en la Ciudad de la Justicia de Almería.

Antonio hincó la rodilla tras un paseo en bici por Nueva York. Laura está nerviosa al firmar.