La Voz de Almeria

Almería

La comunicación siempre será humana aun en tiempos de IA

La catedrática Inmaculada Berlanga reivindica la conversación en el encuentro del Foro Mujer y Sociedad

Inmaculada Berlanga (centro), tras el Foro. La voz

Inmaculada Berlanga (centro), tras el Foro. La vozLa Voz

Melanie Lupiáñez
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La conversación sigue siendo un refugio. En una época dominada por pantallas, algoritmos e inteligencias artificiales capaces de escribir, responder o incluso presentar informativos, más de medio centenar de mujeres se reunieron el pasado jueves en Almería para reivindicar algo tan antiguo y tan necesario como hablar y escucharse.

El último encuentro del año del Foro Mujer y Sociedad de Almería tuvo como protagonista a la catedrática de la Universidad Internacional de La Rioja, Inmaculada Berlanga, encargada de impartir la ponencia “Comunicar para humanizar. La palabra como puente en tiempos de IA”.

La asociación lleva quince años organizando estos coloquios con un objetivo claro: inspirar a las mujeres y consolidarlas como agentes de cambio social. Desde su creación en 2012, el Foro se ha convertido en uno de los espacios de referencia del tejido asociativo femenino almeriense. Nació impulsado por un grupo de mujeres profesionales, empresarias y directivas que entendieron la necesidad de crear una red de apoyo, liderazgo y reflexión en una provincia donde muchas veces las mujeres seguían ocupando espacios secundarios en la toma de decisiones.

La cita celebrada esta semana volvió a reflejar ese espíritu. Antes de comenzar la conferencia, el ambiente era relajado y cercano. Las asistentes aprovechaban para conversar con la alcaldesa de Almería, María del Mar Vázquez, y con la concejal de Familia, Inclusión e Igualdad, Paola Laynez. Entre comentarios sobre las obras del Paseo de Almería, el tráfico o el transporte público, la alcaldesa destacaba precisamente el valor de esos encuentros informales con la ciudadanía, difíciles de encontrar en el ritmo cotidiano de la política.

La presidenta del Foro, Rosario Ruiz, fue la encargada de dar la bienvenida a las autoridades y a las asistentes antes de ceder la palabra a Berlanga.

Conversar para no deshumanizarnos

La ponente arrancó su intervención recordando que la comunicación forma parte de la naturaleza humana. “La llevamos en el ADN”, afirmó, antes de recorrer referencias clásicas que iban desde Aristóteles hasta Pablo Neruda.

Berlanga planteó una idea central: el verdadero desafío no es la tecnología, sino cómo modifica nuestra manera de entender el mundo y relacionarnos con los demás. Citó al teórico canadiense Marshall McLuhan y su famosa frase “el medio es el mensaje”, así como las reflexiones posteriores sobre cómo las redes sociales alteran nuestra forma de pensar y atender.

La irrupción de la inteligencia artificial, explicó, provoca fascinación y miedo a partes iguales. Ante ello, recuperó la división formulada por Umberto Eco entre “apocalípticos” e “integrados”: quienes rechazan los cambios tecnológicos y quienes los abrazan sin cuestionarlos.

Sin caer en el catastrofismo, la catedrática advirtió de riesgos reales como las campañas de odio, la polarización política o la pérdida de empleos derivados de la automatización. Pero también recordó que la inteligencia artificial convive con nosotros desde hace años de forma silenciosa, presente en GPS, traductores automáticos o avances médicos.

El problema, vino a decir, no es la herramienta sino el uso que hagamos de ella.

El valor irreemplazable de la conversación

Uno de los momentos más celebrados de la ponencia llegó cuando Berlanga trasladó el debate tecnológico al terreno cotidiano. La conversación, defendió, es “el pespunte” de la vida diaria. Cuando dos personas conectan, dijo, se produce una especie de baile armónico; cuando alguien interrumpe constantemente o impone su voz, aparecen relaciones de poder y conversaciones tóxicas.

A partir de ahí desarrolló los principios básicos de una comunicación sana: sinceridad, claridad, escucha activa y empatía. Alertó también sobre los llamados “delincuentes conversacionales”, aquellas personas incapaces de escuchar o devolver señales de atención durante un diálogo.

La ponente recuperó además conceptos clásicos de la retórica griega para explicar cómo se construyen los discursos eficaces. Ethos, pathos y logos —prestigio, emoción y lógica— siguen presentes hoy en la publicidad, la política o las redes sociales. Aunque actualmente domine el impacto emocional de mensajes breves y directos, Berlanga insistió en que las grandes ideas continúan naciendo de algo profundamente humano: la imaginación, la escucha y el intercambio entre personas.

La conferencia concluyó con una reflexión simbólica sobre el mito de la caja de Pandora. Si la inteligencia artificial ha abierto una nueva caja llena de incertidumbres, señaló, la esperanza seguirá estando en la creatividad humana y en nuestra capacidad para conversar.

Las preguntas posteriores del público —sobre la imparcialidad de los algoritmos o el lado oscuro de la IA— demostraron que el debate apenas acaba de empezar. Pero en el auditorio quedaba una sensación compartida: frente a un mundo cada vez más automatizado, espacios como el Foro Mujer y Sociedad continúan recordando la importancia de detenerse, mirarse y hablar.

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