Francis Miras: “Mi padre era tan futbolero que era mi madre quien me firmaba la ficha del balonmano”
El mítico portero del Keymare Almería desvela qué le hizo decantarse por este deporte y qué viaje se retrasó por unas prácticas

Francis Miras en un partido de Liga Asobal contra el poderoso FC Barcelona en el Pabellón Rafael Florido.
“Le he dicho a mi mujer que si algún día me pasa algo quiero que pongan mis cenizas en Ego Sport Center y en la portería del Rafael Florido”. Una de las leyendas del balonmano en Almería, Francis Miras, abre su corazón en ‘Pegados a la cal’. Desvela que cuando era pequeño su madre le firmaba la fichas para jugar porque “mi padre era muy futbolero y me llevaba la contraria”. Rechazó ofertas importantes. Se retiró con 33 años, en el mejor momento de su carrera, y levantó junto a Guillermo Blanes y Juan Carrillo uno de los centros deportivos más importantes de Andalucía. “No me dio tiempo ni de echar de menos el balonmano”, recuerda. Francis tiene para hacer un libro: “Un miércoles íbamos de viaje a Pamplona y el equipo me tuvo que esperar, ya que estaba haciendo unas prácticas de fruticultura”.
"Soy zurdo y siempre quise ser portero"
La carrera de Francis se inicia en el fútbol sala con ‘Montajes Miras’, el equipo de su padre, con el que jugó en benjamín y alevín. Entonces todo cambió: “Javi Frutos, que había llegado a La Salle, nos juntó a varios deportistas y así empezó la historia. Mi padre quería fútbol y era mi madre quien me firmaba la ficha para poder jugar a balonmano”. Siempre tuvo claro que quería ser portero: “Soy zurdo y Javi Frutos intentaba convencerme para que jugase en otra posición, pero mi hermano mayor, Ernesto, hizo sus pinitos en el fútbol como portero, llegando a jugar incluso en el Real Betis, así que yo quería ser como él, pero en el balonmano”.

Francis Miras ante Albert Rocas en un Pabellón Rafael Florido completamente lleno.
Con 15 ya estaba compitiendo al máximo nivel
Siendo muy joven destacaba tanto que en edad cadete entrenaba con los mayores y de juvenil, “con Ramón Ruiz y Jesús Carmona, hacía las pretemporadas. Me vieron posibilidades y con 15 años debuté. Me tuvieron que hacer un reconocimiento médico especial en la Virgen del Mar porque era jovencísimo. También tuve la suerte de que en la primera jornada de Liga me convocaron y salté a la pista”.
"Dicen que los porteros estamos locos, pero en mi época casi todos teníamos carrera"
Los porteros de balonmano están hechos de otra pasta, aunque a Francis Miras nunca le dio miedo enfrentarse a los colosos de este deporte ni a unos balonazos que formaban parte del día a día: “Dicen que los porteros de balonmano estamos locos, pero estando en Asobal hicimos un estudio y los porteros éramos los que más títulos universitarios teníamos en mi época. Necesitas ser valiente y un poco más. Yo veía continuamente vídeos porque era más pequeño que mis compañeros y tenía que adelantarme si quería parar balones”.

El guardián de la portería del Keymare Almería.
La crisis de 2008 se llevó por delante al Keymare
Entre los momentos más emotivos de Francis Miras destacan “el Intersector en León, siendo juveniles, y luego quintos de España, y por supuesto el ascenso a Liga Asobal contra Barakaldo”. Para él fue muy dura “la pérdida de Antonio Rivera”. En 2008 el Keymare apostó por un proyecto ambicioso para competir en Europa y todo salió mal. Aun así, “fue la mejor época del balonmano en Almería y en España, sin duda. Ni Alemania, ni Francia, ni siquiera Polonia, conseguían llegar lejos en Europa. Entre Ciudad Real, Barcelona y Portland San Antonio se repartían los títulos, y eso ha ido cambiando. La crisis del 2008 se llevó por delante muchos sponsors, como en nuestro caso Keymare”.
"Me retiré con 33 años y estaba en el mejor momento de mi carrera balonmanística"
Francis Miras tuvo ofertas de calado para marcharse de Almería y nunca lo hizo: “Soy muy almeriense y defiendo lo mío. Era capitán del equipo desde los 18 años hasta los 33 que me retiré. Hacía labores incluso de directivo buscando sponsors, visitas al ayuntamiento… Me sentía líder del proyecto y aunque me llegaron ofertas interesantes, no me planteé irme. Estar cumpliendo un sueño estaba por encima del dinero”.

Francis se pasó por los estudios de la Cadena SER para hablar de su vida.
Las prácticas en la UAL que casi le dejan sin jugar
Entre sus muchas anécdotas destaca la de un viaje a Pamplona para jugar con el Portland San Antonio: “Los estudios se me han dado bien y lo compaginaba. En la Universidad de Almería hice Ingeniería Técnica Agrícola, y Caminos, en Granada. Allí entrenaba con Huétor-Tájar y Agustinos y los jueves me venía a Almería para competir. Mi padre tenía una empresa de venta de materiales de riego y por eso opté por esa carrera. Recuerdo un partido entre semana con el Portland San Antonio, en Pamplona, que antes de viajar debía hacer unas prácticas de fruticultura, y el autobús del equipo se esperó a que terminase porque el profesor no me cambió la fecha”.

Está muy centrado en Ego Sport Center y ahora también en el Rafael Florido.
"Quizá nos equivocamos fichando a tanta gente de fuera"
Tomó la difícil decisión de dejarlo en 2008, en el mejor momento de su carrera: “Llegó la crisis económica y antes de que alguien me señalara, decidí dar un paso al lado. No me arrepiento. Fueron 18 años en la élite. La rueda de prensa que hice de despedida sí fue dura, pero en pista no tanto porque descendimos en la última jornada contra Arrate y lo de menos era mi adiós. Recibí el Escudo de Oro de la Ciudad. Había tanta tensión y presión por el tema económico en el club que me hacía responsable de cosas que no me pertenecían, así que la retirada fue casi una liberación. Quizá nos equivocamos al firmar tanta gente de fuera”.
"A Almería vendrás llorando y te irás llorando"
La vida y el deporte le han dado amistades de mucha calidad a Francis Miras: “Kike Sánchez es un gran amigo, un referente; Javi Lamarca, un mítico que luego regresó… Dmitri Pejanovic, un magnífico portero y persona; más Velo Rajic, con una clase descomunal y un corazón enorme que se quedó aquí a vivir; y Dani Sarmiento, que vino aquí con 18 años y ha sido leyenda de este deporte”. Y finaliza con una reflexión importante sobre su tierra, Almería: “Llegarás llorando y te irás llorando. Quien no la conoce pensará que es un desierto y que no tenemos ni aeropuerto, pero cuando la visitan nadie se quiere ir. Nuestro granito de arena siempre será para nuestra tierra”.