De Colombia a Almería: el baile que mezcla coqueteo, risas, picardía e historia cafetera
El grupo de danza busca un lugar donde poder ensayar y así continuar adelante con su labor

El grupo Janguxa Danza en la playa almeriense.
Un cruce de miradas, un movimiento de cadera, un paso hacia delante y otro hacia atrás, y, de pronto, la escena se llena de picardía. Él insiste, ella responde; él coquetea, ella no se queda atrás. El público no puede evitar una carcajada.
Así fue el baile con el que Janguxa Danza conquistó la reciente celebración del 20 aniversario de la Asociación de Colombianos 'Almería para todos': una historia cotidiana convertida en espectáculo, donde "los paisas, que son muy pícaros" intentan conquistar a la mujer "berraca antioqueña", quien le recuerda que ella también sabe jugar. Detrás de esa coreografía tan divertida está Paris, una bailarina colombiana que ha hecho del folclore una forma de contar historias (y de conectar con Almería).
Qué es Janguxa Danza
Janguxa Danza es un grupo de danza folclórica colombiana en Almería fruto de una pasión; del amor por el baile de su fundadora y directora: Francis Castillo (Paris como nombre artístico). Recién llegada a España decidió compaginar su trabajo con una idea que hacía tiempo que llevaba echando raíces en su cabeza: crear una comunidad de bailarines donde se combinase el aprendizaje, la creación escénica y el trabajo comunitario como herramienta de transformación social.

Las mujeres de Janguxa Danza en uno de sus eventos.
Creado en mayo de 2024, surgió, además, de la necesidad de difundir la cultura colombiana en un país que le era ajeno. "Ya bailaba en Colombia y cuando vine aquí pensé: 'Yo no puedo dejar de bailar'. El poco dinero que traje de casa lo invertí en los trajes y en crear la comunidad", cuenta la directora, quien, desde el principio tuvo claro que aquel era el camino que tenía que seguir.
Son muchos los almerienses que se los han tenido que cruzar en los últimos dos años; pues, desde su creación, no cesan en sus apariciones: "Somos un grupo conformado por cuatro parejas y nos contratan en muchas celebraciones: para matrimonios, para cumpleaños, restaurantes... estamos también muy presentes en eventos de la comunidad latina".
Qué cuentan sus bailes
Especializados en danzas colombianas, especialmente de la costa atlántica (cumbia, mapalé, bullerengue... y otras incorporaciones recientes como la de la región de Antioquía), el grupo utiliza el baile para narrar historias, especialmente ligadas a la historia de Colombia, desde la esclavitud y las explotaciones cafeteras a la libertad y la identidad cultural.

Paris, fundadora del grupo Janguxa Danza, con su pareja de baile, durante la celebración de los 20 años de 'Almería para todos'.
Pero no se queda ahí: su folclore evoluciona en cada espectáculo, influenciado por otros géneros como el ballet o la danza contemporánea. Eso sí, manteniendo siempre una base tradicional: "A veces le meto baile urbano, otras danza teatro... así nadie se aburre", reconoce con desparpajo, como si su forma de hablar funcionara de preludio a la manera en la que luego conquista el escenario.
Ruptura de estereotipos e inclusividad
"Para mí, dirigir Janguxa Danza es un orgullo. Es una forma de generar una conexión emocional fuerte tanto con la comunidad colombiana como con el público. Quiero que cuando la gente nos vea diga: 'Uf, qué trajes tan hermosos', que sientan ese amor por la cultura y esa conexión ancestral, que conecten con nosotros", explica con emoción la directora.
Va más allá, de hecho: y es que en Janguxa no solo se puede sentir ese vínculo como espectador, sino también como participante. El grupo está abierto a todas las nacionalidades y edades, incluidos niños y ancianos: "Todo el mundo es bienvenido".
Esa mezcolanza de orígenes rompe, precisamente, con los estereotipos que rodean al colectivo latino. En Almería hay alrededor de 6.000 colombianos y, como bien señala Paris, "no todos saben bailar": "La gente piensa que lo llevamos en la sangre, pero yo me he encontrado con españoles que bailan mejor que los colombianos", señala.
Dificultades para continuar
En Jantuxa Danza no todo es baile ni celebración. Detrás de cada actuación hay también obstáculos silenciosos que condicionan el ritmo del grupo. La falta de un espacio fijo donde ensayar se ha convertido en su principal dificultad: "Las gestiones que he tratado de hacer... han sido en vano. Hoy ensayamos en el pabellón municipal de El Ejido, cuando se puede", reconoce Paris, que recuerda cómo, incluso, se dejaron de ver casi dos meses por no tener lugar de ensayo.
Aun así, lejos de rendirse, el grupo sigue adelante a base de compromiso, esfuerzo y pasión, poniendo en cada paso algo más que técnica: el corazón de quienes, incluso sin lugar propio, han encontrado en la danza una motivación, una familia y algo que les recuerda a su hogar.