Los restos del Cable Francés entran en la lista roja del patrimonio por su mal estado de conservación
El hermano pequeño del Cable Inglés dejó de albergar actividad en 1996 y son muchos los proyectos que han rondado a esta plataforma

El Cable Francés hace unos años, antes de perder la caseta de aceso..
Almería capital cuenta con una nueva línea en la lista roja del patrimonio elaborada por la asociación Hispania Nostra: el Cable Francés (o, mejor dicho, sus restos) acaban de entrar a formar parte de esta lista que alerta del mal estado de conservación del patrimonio, como sucede en el caso de este viejo cargadero de mineral, el que fuera el hermano pequeño del Cable Inglés.
La estructura que hoy vemos es parte del antiguo cargadero del mineral construido entre 1914 y 1918 por Baird's Mining para dar salida a los minerales procedentes de las minas de Jérez del Marquesado y La Calahorra, en la vecina provincia de Granada.
Ya desapareció, en su día, el enorme brazo, la gigantesca grúa que formaba parte del 'skyline' de la Almería de los años 90 con el que se descargaba el mineral. Lo que hoy queda es la estructura del Cable Francés, una pasarela de hormigón que se apoya en una serie de pilotes del mismo material sobre los que se emplazan los pilares que sostienen el tablero. Se introduce más de 300 metros en el mar.
Dejó de tener actividad en 1995 y desde Hispania Nostra denuncian que estas tres décadas de inactividad "lo han llevado a una deriva estática". El hierro de sus barandillas y las subestructuras fueron volatilizadas para su aprovechamiento en otra industria y el hormigón armado de su base ha sido lentamente erosionado por el mar y el viento.
La suma hace que, por su mal estado de conservación, la asociación sin ánimo de lucro Hispania Nostra haya decidido introducir los restos del Cable Francés en su lista roja del patrimonio.
Proyectos para salvar el Cable Francés
A lo largo de esas últimas tres décadas, mucho se ha hablado y pensado para el Cable Francés, especialmente en los últimos diez años.
Por su longitud y su similitud con los muelles recreativos que se pueden ver en los paisajes costeros de otros países, como Estados Unidos, el último intento del Ayuntamiento de Almería pasaba por hacer de la larga pasarela del Cable Francés un atractivo mirador. Todo dependía de unas pruebas sobre el estado de la estructura, pruebas que no dieron frutos positivos, quedando la idea guardada en un cajón.
También se barajaba en tiempos pretéritos la instalación en esta pasarela que constituyen los restos del Cable Francés de negocios de hostelería que pudieran atraer turismo hasta un punto del Paseo Marítimo que hoy se ha convertido en el elefante de la habitación: miles de personas pasan ante él, pero nadie lo ve.
Ahora, la denuncia sobre el mal estado de conservación de esta estructura que vincula a Almería con su pasado industrial vuelve a poner en el foco al Cable Francés y sus posibilidades en la primera línea de costa de la ciudad de Almería.