‘Ok’ a la línea eléctrica Tabernas-Níjar del AVE
El Gobierno ha publicado la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para la electricidad de este tramo

Obras para la llegada del AVE en Almería
El Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico ha publicado la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto de la nueva línea de alta tensión Tabernas–Níjar, una infraestructura clave para garantizar el suministro eléctrico al tramo Lorca–Almería de la línea de Alta Velocidad entre Murcia y Almería que está en plena construcción. Esta resolución se aprobaba el pasado 24 de febrero de 2026 por la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental y se publicaba este lunes en el Boletín Oficial del Estado.
El proyecto, promovido por ADIF Alta Velocidad, contempla la construcción de una línea de 400 kV, 26,5 kilómetros de longitud y 67 apoyos, además de varios centros de autotransformación y una nueva subestación que estará ubicada en Níjar. El trazado atraviesa los términos municipales de Tabernas, Turrillas, Lucainena de las Torres y Níjar.
La evaluación ambiental ha sido especialmente compleja, con numerosos requerimientos de información entre 2023 y 2025, y con informes negativos como el realizado por el CSIC sobre el impacto en especies sensibles como la ganga ortega y el águila perdicera, además de efectos sobre la conectividad ecológica de áreas incluidas en Red Natura 2000.
Restricciones
Pese a estos reparos, el órgano ambiental autoriza el proyecto bajo una batería de condiciones estrictas como la obligatoriedad de ejecutar la alternativa 1A del trazado y la alternativa B para la ubicación de la subestación de Níjar, consideradas las opciones menos perjudiciales. También impone medidas para minimizar el impacto sobre la fauna, como limitaciones temporales de obra durante periodos de reproducción, instalación de sistemas anticolisión cada pocos metros y diseño de apoyos que reduzcan el riesgo de electrocución.
La resolución exige, además, la elaboración de un plan de compensación específico para la ganga ortega y el águila perdicera, que deberá consensuarse con la Estación Experimental de Zonas Áridas del CSIC.
También se establecen medidas de protección del patrimonio arqueológico, de las vías pecuarias, de los montes públicos y del paisaje, incluidas restricciones de diseño y una vigilancia ambiental reforzada durante la ejecución y explotación del proyecto. Esta vigilancia incluye informes mensuales durante las obras y controles periódicos de mortalidad de avifauna durante los primeros cinco años
Con la publicación de la DIA, el proyecto continúa su camino hacia la autorización administrativa final, aunque ADIF deberá integrar todas las condiciones impuestas y coordinarse con la Junta de Andalucía, la Región de Murcia y el resto de administraciones.