Las tiendas de caza resurgen en Almería gracias al auge del coleccionismo militar y las recreaciones
Caza y Pesca Almonacid, en Roquetas de Mar, o Armería Leonardo en la capital son ejemplo de este nuevo modelo de negocio que apuesta por efectos militares históricos, alquiler para cine y mercado internacional

Félix y Mónica de Caza y Pesca Amonacid en su negocio.
Las tradicionales tiendas de caza y pesca atraviesan una lenta desaparición en toda España y así mismo se replica en la provincia de Almería. El descenso de aficionados, el cierre de armerías y el cambio de hábitos han reducido un sector que durante décadas formó parte del paisaje comercial de barrios y pueblos. Sin embargo, algunos negocios han encontrado una vía inesperada de supervivencia: la recreación histórica bélica, el coleccionismo militar y el suministro para cine y televisión.
Uno de los ejemplos más claros es Caza y Pesca Almonacid, en Roquetas de Mar. Aunque su nombre remite a la actividad cinegética tradicional, hoy el grueso del negocio gira en torno a efectos militares históricos originales, alquiler de material para rodajes y venta a museos europeos.
“Cuando abrí en 2010 quería combinar caza con lo que a mí me gustaba, que era el tema militar. Pero vi que el mercado iba por ahí y terminé quitando la caza. Ahora prácticamente todo es material histórico”, explica su propietario, Félix Almonacid.
De tienda de caza a proveedor internacional histórico
El establecimiento ya no funciona como una tienda de caza y pesca convencional. No vende armamento, pero sí uniformes originales, medallas, cascos, cantimploras, utensilios de campaña o piezas singulares de distintas épocas. Parte de ese material termina en exposiciones, recreaciones históricas o producciones audiovisuales.

Félix Almonacid frente a su comercio 'Caza y Pesca Almonacid'.
“Vendemos a museos de Alemania o de la República Checa, alquilamos material para películas y series, y trabajamos mucho con recreadores históricos”, señala Almonacid. De hecho, recientemente han suministrado atrezo para una producción ambientada en la Guerra Civil, proporcionando desde cajas de madera y sacos terreros hasta vajilla de época.
El negocio se apoya en una red de contactos internacionales y en la visibilidad que ofrecen las redes sociales. “Antes tenías que recorrer mercadillos sin saber lo que ibas a encontrar. Ahora a través de grupos especializados sabes dónde hay ferias en Francia, Bélgica o Alemania. Eso ha abierto mucho el mercado”, afirma.
Un sector que se reduce, pero se especializa
Félix reconoce que las tiendas especializadas en antigüedades militares han disminuido drásticamente. “Han cerrado muchísimas. Desde que desapareció la mili el mercado cayó muchísimo. Yo diría que el número de tiendas se ha reducido más de un 60 o un 70%”.
En Roquetas de Mar, la pesca sigue funcionando por su ubicación costera, pero la caza ha perdido peso comercial. La supervivencia pasa, en su caso, por la diversificación: pesca, efectos militares, airsoft y alquiler para cine.
“El airsoft es como la nueva caza para mucha gente joven. Se mueven por afición, por equipación, por uniformidad. Eso también nos ayuda a mantener la tienda”, apunta.
Un modelo que también funciona en la capital
Un caso similar es el de Armería Leonardo, en Almería capital, que ha reconvertido su histórica armería en un referente de vestuario, atrezo y armas para producciones cinematográficas. Ambos negocios comparten una misma clave: adaptarse a un nicho cultural en expansión vinculado al cine, las recreaciones históricas y el coleccionismo especializado.
En una provincia marcada por el legado cinematográfico y el turismo histórico, esta transformación ha permitido que tiendas que parecían abocadas al cierre encuentren un nuevo público.
Historia, cine y mercado global
El auge de las recreaciones históricas y el interés por la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Civil o los conflictos del siglo XX ha generado un mercado específico que demanda autenticidad. Museos, asociaciones culturales, productoras y coleccionistas buscan piezas originales o reproducciones fieles.

Félix Almonacid frente a su comercio 'Caza y Pesca Almonacid'.
“Hay cosas que si no las recoges tú acaban en la basura. Muchas familias no saben lo que tienen guardado. Nosotros les damos salida y conservación”, explica Félix, subrayando que además de negocio existe una labor de preservación patrimonial.
Lejos de la imagen clásica tienda de caza y pesca tradicional, estos comercios se han convertido en pequeños centros especializados que combinan comercio, asesoramiento histórico y suministro audiovisual.
En un contexto en el que muchas tiendas de caza han bajado la persiana en la provincia, Caza y Pesca Almonacid demuestra que la supervivencia pasa por reinventarse. No es ya la caza lo que mantiene abiertas sus puertas, sino un mercado en crecimiento que conecta Almería con ferias europeas, rodajes internacionales y un público cada vez más interesado en la historia material del siglo XX.