La Voz de Almeria

Almería

Los niños de Almería que han encontrado en el ajedrez algo mejor que el móvil en el recreo

El fenómeno del ajedrez escolar se materializa con el I Torneo Intercentros entre institutos de la provincia

Alumnos del IES Alhadra y el IES Galileo, reunidos en el lugar donde se ha celebrado el campeonato intercentros de ajedrez.

Alumnos del IES Alhadra y el IES Galileo, reunidos en el lugar donde se ha celebrado el campeonato intercentros de ajedrez.Elena Ortuño

Elena Ortuño
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Cuando uno se imagina el recreo de un niño almeriense, se le viene a la cabeza alumnos corriendo tras un balón de fútbol, corros dedicados a la charla o, en el peor y más común de los casos, cabezas que se esconden tras la pantalla de un móvil. Si bien en la mayoría de patios aún mandan los juegos de pelota y TikTok, en institutos como el Alhadra o el Galileo se repite una escena que sorprende a quien pasa por allí por primera vez: piezas blancas y negras avanzando en silencio por el tablero y chavales de todas las edades concentrados en la batalla que se juega ante ellos.

Detrás de esta estampa se encuentra, entre otros profesores, Lidia Tornero. Desde el primer día del curso, coloca unas mesas en el patio del IES Alhadra y deja que quien quiera se siente a jugar. Al principio eran cinco o seis curiosos. Hoy rondan la treintena. Algunos, no fallan ni un solo día. 

Alumnos del IES Alhadra y del IES Galileo se enfrentan a una partida de ajedrez durante el torneo.

Alumnos del IES Alhadra y del IES Galileo se enfrentan a una partida de ajedrez durante el torneo.Elena Ortuño

De ese gesto aparentemente inocente (sentarse frente al tablero, colocar los alfiles y las torres y darse la mano) ha nacido algo que empieza a parecerse a una pequeña comunidad. Son esos alumnos los que este miércoles se han reunido junto a los estudiantes del IES Galileo para enfrentarse en el I Campeonato Intercentros de Ajedrez; un torneo que, esta vez, ha ganado el IES Alhadra.

AulaDjaque

Tanto Ernesto, profesor de Educación Física del IES Galileo, como Lidia participan en un programa de la Junta de Andalucía llamado AulaDjaque. El eje del proyecto es utilizar el ajedrez como herramienta educativa y social, de modo que no sea solo competición, sino convivencia, respeto y pensamiento: "Los chavales aprender a darse la mano antes y después del partido, a pensar por sí mismos, el respeto al contrincante... y, por supuesto, a usar la lógica". 

Mientras que en el IES Alhadra se juega durante en el recreo, en el Galileo se ha implementado una asignatura optativa para aquellos que estén interesados. El éxito ha sido tal que los profesores se ven obligados a seleccionar a algunos entre todos los alumnos de cara a las salidas exteriores. Y ha sido, de hecho, una de esas salidas la que ha reunido a estos dos centros educativos bajo la sombra de los ficus del Parque Nicolás Salmerón. 

Dos alumnos juegan al ajedrez en las inmediaciones del Parque Nicolás Salmerón.

Dos alumnos juegan al ajedrez en las inmediaciones del Parque Nicolás Salmerón.Elena Ortuño

"Queríamos hacer este primer torneo intercentros en un lugar neutral y este nos pareció perfecto para dar visibilidad al proyecto", reconoce Tornero. A su alrededor, una decena de tableros se reparten por los muretes del parque. Sin importar la edad, la clase o el género, todos juegan para lograr un puesto en la gran final de ajedrez de El Ejido, donde se verán las caras los mejores alumnos de toda la provincia.

Los valores del ajedrez

Lo que empezó como unas partidas sueltas en el patio ya ha cruzado la frontera del instituto. Tres alumnos del IES Alhadra, que aprendieron a mover las piezas en los recreos, forman hoy parte del Club Indalo de Ajedrez de Almería, uno de los referentes de la ciudad. Para ellos, el tablero ya no termina cuando suena el timbre: sigue por las tardes, en torneos, en otras mesas, en otros silencios compartidos.

Es el caso de Daniel, de 13 años, que lleva desde el primer día sentándose alrededor de los tableros en el recreo. "Nos juntamos en unas mesas, ponemos los tableros y jugamos", cuenta junto a Mario, un chico de 12 años que juega con él. Para Daniel, el ajedrez es "divertirse de la mejor forma". Para Mario, también, aunque con una pequeña lección añadida: "Divertirse aunque pierda". Saber perder, dicen, también forma parte del juego. En casa, incluso, el ajedrez se cuela de vez en cuando. "Alguna vez jugamos con un ajedrez pequeñito que tengo", cuenta Mario.

Daniel y Mario, alumnos del IES Alhadra, aficionados al ajedrez.

Daniel y Mario, alumnos del IES Alhadra, aficionados al ajedrez.Elena Ortuño

A pocos kilómetros, en el IES Galileo, Adam, de 13 años, vive el ajedrez con la misma naturalidad. Aprendió en el colegio y se apuntó a la optativa porque le gustaba. Para él, el tablero no es una obligación ni una carrera por ganar, sino simplemente un lugar donde estar a gusto: "Juego para pasar el tiempo y pasármelo bien". No tiene uno en casa, pero tampoco lo echa de menos: "Sé jugarlo en el instituto".

Detrás de esas partidas que parecen solo un pasatiempo, hay algo más. Tornero cree que el ajedrez está enseñando a los chicos a relacionarse de otra manera. "Respetar, saludar al principio y al final, admirar el movimiento del otro…", enumera. "Se miran, sienten curiosidad... como en cualquier otro deporte". Y además, añade, el progreso es visible: "Como van todos los días, evolucionan muy rápido". 

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