Habas, ponche y toros ensogaos en un San Marcos lleno de tradición en la Alpujarra almeriense
Más de tres siglos de devoción marcan una celebración que combina fe, gastronomía y el ritual de los toros ensogaos en Ohanes

San Marcos en Ohanes.
En Ohanes, San Marcos no es solo una fecha en el calendario. Es un proceso que empieza mucho antes del día grande y que cada año vuelve a reunir a un pueblo entero y a miles de visitantes en torno a una de sus tradiciones más arraigadas.
La devoción a San Marcos cuenta con más de tres siglos de historia, con textos documentados desde 1752. A lo largo del tiempo, la Hermandad de San Marcos —una de las más antiguas que sigue en funcionamiento— ha mantenido viva la celebración, junto a la figura de los mayordomos, documentada desde el siglo XIX, que cada año se encarga de organizar y cuidar el desarrollo del ritual.

Celebración de San Marcos en Ohanes.
Un San Marcos que ya ha empezado
El ciclo festivo de este año comenzó el pasado 22 de marzo, cuando San Marcos bajó desde el santuario de Ermita de Tices hasta el municipio, como marca la tradición. Un gesto que abre oficialmente un calendario de actos que se extiende durante semanas.
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San Marcos y los toros ensogados, la antiquísima tradición que sigue viva en Ohanes y que ya se prepara
Mª Ángeles Arellano
El 11 de abril llegó otro de los momentos más emotivos: la ofrenda floral al santo, con vecinos de todas las edades acercándose a rendir homenaje en un acto que mezcla fe, recuerdo y convivencia.
Antes del gran fin de semana, Ohanes sigue calentando motores. Este viernes 24 de abril se celebrará un taller de tauromaquia a cargo de la Escuela Municipal Taurina de Almería en la plaza Miguel Vizcaíno, una actividad que forma parte del programa previo a los días centrales de la fiesta.
Son días en los que el pueblo ya se transforma: más movimiento en las calles, más encuentros improvisados y la sensación de que San Marcos ya está muy cerca.
El sábado 25 de abril llegará el día grande. La misa en honor a San Marcos dará paso a la procesión, que volverá a estar encabezada por los tradicionales toros ensogaos, una de las imágenes más reconocibles de la fiesta en la Alpujarra almeriense.

San Marcos en Ohanes.
La comitiva recorrerá las calles acompañada por la charanga Yuhanis, en un ambiente donde la música y la participación vecinal marcan el ritmo de la jornada.
Uno de los momentos más esperados llegará al final: la lluvia de claveles por la paz, cuando desde el campanario caen cientos de flores rojas sobre el público mientras el pueblo guarda un instante de emoción compartida.

San Marcos en Ohanes.
Después, la celebración se traslada a la plaza Miguel Vizcaíno, donde se reparten ponche y habas, dos de los elementos más tradicionales de la fiesta, en un ambiente de convivencia entre vecinos y visitantes.
De la misma forma el domingo 26 de abril se repetirá todo de nuevo, la procesión, los claveles y el ponche con habas.
Un sabor que también forma parte de la fiesta
Porque en San Marcos no todo ocurre en la calle. También se vive alrededor de la mesa. Las habas y el ponche se han convertido en símbolos de estos días, pero no son los únicos sabores que definen la fiesta.

El reparto de ponche en San Marcos.
Durante las jornadas, también aparecen platos tradicionales como las migas, la fritá de conejo, el arrocillo, el ajo blanco o la pipirrana, acompañados por el vino del país. Una gastronomía sencilla, ligada al campo y a la vida del pueblo, que forma parte del ambiente tanto como la música o la procesión.
Un pueblo que se reconoce en su fiesta
Más allá del programa, lo que define San Marcos en Ohanes es la implicación del pueblo. Durante estos días, el municipio multiplica su vida, recibe visitantes de distintos puntos y se convierte en un espacio donde todo gira en torno a una misma celebración.
Entre lo religioso, lo popular y lo gastronómico, San Marcos sigue siendo uno de los grandes símbolos de identidad de la Alpujarra almeriense. Una fiesta que no se explica desde fuera: se vive en la calle.