El rincón de la Alpujarra almeriense que te hace viajar al siglo XIX sin salir del pueblo
Un mural cerámico en Fondón recupera un espacio olvidado y conecta con la historia de los viajeros románticos que dieron a conocer Andalucía al mundo

María Guillén y el alcalde de Fondón, Valentín Martín junto al nuevo mosaico dedicado a los Viajeros Románticos del siglo XIX.
En pleno corazón de Fondón, hay un lugar que hasta hace poco pasaba desapercibido y hoy se ha convertido en un lugar con encanto inspirado en el siglo XIX. Un rincón sencillo, bajo el arco de la antigua lonja, donde la calle Jardines desemboca en la plaza. Ahora, se ha convertido en una parada casi obligatoria para quien pasea por el municipio.
El cambio tiene nombre propio: María Guillén. Esta artista, oriunda de Fondón, ha sido la encargada de dar forma a un mural cerámico que no solo embellece el espacio, sino que lo llena de significado.

El antes y el después de un rincón olvidado que se ha convertido en parada obligada para el turista.
Fondón y Ronda conectados por la artista
La intervención no surge de la nada. Guillén que habitualmente reside en Málaga y más concretamente en Ronda, participó en un gran mosaico dedicado a los viajeros románticos, una obra que recoge planos de la ciudad y frases de autores que quedaron fascinados por su belleza.

Mural de Ronda a los Viajeros Románticos.
Inspirándose en esa idea, la artista ha trasladado el concepto a Fondón, pero adaptándolo al entorno: un formato más íntimo, más sencillo y pensado para integrarse en la vida cotidiana del pueblo.
El mural gira en torno a una idea clara: recordar a los viajeros románticos del siglo XIX. Pero, ¿quiénes fueron exactamente estos llamados viajeros románticos? Se trataba de algunos de los grandes intelectuales, escritores y artistas europeos de la época, que recorrieron Andalucía fascinados por sus paisajes, su historia y sus tradiciones.

Construcción del mural en Fondón.
Nombres como Washington Irving o Richard Ford ayudaron a difundir una imagen de España llena de paisajes espectaculares, tradiciones y contrastes culturales. Sus relatos convirtieron el viaje en toda una experiencia y sentaron las bases del turismo tal y como lo entendemos hoy.
En el caso de Fondón, el mural incorpora un texto de Charles Didier, que actúa como puente entre aquel momento histórico y el visitante actual.
Un mural que cuenta cómo era la vida en el pueblo
Más allá del texto, la obra incluye dos figuras vestidas con la indumentaria típica de finales del siglo XIX. Representan a vecinos del propio pueblo y ayudan a imaginar cómo era la vida en aquella época.

Mural a los Viajeros Románticos en Fondón.
Su estilo está inspirado en el pintor Antonio María Esquivel, conocido por retratar con gran detalle la sociedad de su tiempo. No son personajes concretos, sino una forma de acercar la historia a quien mira.
Este proyecto nace también como respuesta a un problema práctico: el deterioro constante del espacio. Las macetas que durante años se colocaron en este punto no resistían el paso del tiempo ni los actos vandálicos.

El antiguo arco de la lonja de Fondón antes del mural.
El mural cambia esa dinámica. Aporta una solución duradera y, al mismo tiempo, añade valor cultural y turístico. Convierte un lugar de paso en un punto de interés.
Un pequeño alto en el camino
Fondón forma parte de esa Andalucía interior que se ha hecho un hueco en el turismo actual apostando por la tradición, la autenticidad y el cuidado de los detalles.
Este rincón es un buen ejemplo. No hace falta una gran infraestructura ni un reclamo masivo. A veces basta con una historia bien contada y un espacio bien cuidado para que el visitante se detenga. Porque ahora, al cruzar ese arco, no solo se pasa de una calle a otra. También se da un pequeño salto en el tiempo.