Los dinosaurios de mármol de CuellarStone sorprenden en Marmomac
La firma almeriense transforma su espacio en Verona en un paisaje prehistórico para mostrar las posibilidades de la piedra natural

Los dinosaurios de mármol protagonizaron el espacio de CuellarStone en Marmomac 2026.
En una feria dedicada a la piedra natural, un dinosaurio puede parecer un visitante inesperado. En el espacio de CuellarStone en Marmomac 2026 había varios: dos esculturas de mármol sobre enormes bloques procedentes de la Sierra de los Filabres y, en otro rincón, una figura que parecía salir de un revestimiento. La empresa almeriense llevó a Verona un paisaje prehistórico para contar una historia sobre las posibilidades de la piedra.
La instalación recibió el nombre de CuellarStone Universe. En lugar de presentar los materiales únicamente como muestras, la firma construyó un recorrido entre esculturas, roca casi intacta y superficies destinadas al interiorismo. El visitante podía acercarse por curiosidad a los dinosaurios y descubrir, al observarlos de cerca, los distintos modos de trabajar un mismo material.
Dinosaurios nacidos del mármol
Dos de los protagonistas estaban realizados en mármol Marrón Emperador. Sus tonalidades naturales ayudaban a definir los volúmenes, las texturas y los detalles de las figuras. A sus pies, grandes formaciones de piedra maciza de la Sierra de los Filabres conservaban prácticamente su aspecto original.
Ese encuentro entre la roca en bruto y las esculturas era una de las claves del montaje. Permitía ver cómo una gran masa de piedra puede convertirse en una pieza tridimensional de geometría compleja mediante procesos de mecanización y un posterior trabajo artesanal de terminación.
El paisaje incluía también un cráneo de dinosaurio realizado en Caliza Hebra. Su nivel de detalle exigió combinar técnicas avanzadas de mecanización con una terminación minuciosa. Grandes elementos verticales de Travertino Alhama delimitaban el espacio y reforzaban la sensación de estar recorriendo un escenario prehistórico.
La puesta en escena tenía, por tanto, una lectura más allá de su atractivo visual. Para arquitectos, diseñadores y profesionales de la piedra, mostraba distintas escalas y grados de transformación del material: desde el bloque apenas intervenido hasta una escultura que requiere diseño, ingeniería y precisión en su ejecución.
Un dinosaurio que sale de la pared
CuellarStone reservó otra parte del recorrido a OVERLIT, su marca de interiorismo. Allí, el dinosaurio reaparecía integrado en una gran composición de revestimiento, como si emergiera de la propia superficie.

OVERLIT combina mármol, metal, cristal y piel en un revestimiento con un dinosaurio en relieve.
La pieza combinaba mármol con metal, cristal y piel sobre una estructura ligera tipo honeycomb. Las geometrías, los reflejos y las distintas texturas daban forma a una propuesta decorativa en la que la piedra dialogaba con otros materiales. También permitía enseñar una aplicación diferente a la de las esculturas y los grandes bloques: la de los revestimientos y superficies para proyectos de arquitectura e interiorismo.
Este tipo de soluciones ligeras reduce el peso de determinadas composiciones y facilita su manipulación e instalación, ampliando las posibilidades de uso de la piedra natural. Así, el recorrido pasaba de las grandes piezas que ocupaban el espacio a los elementos que podrían formar parte de un edificio o de su interior.
Del astronauta a la prehistoria
No es la primera vez que CuellarStone recurre a una imagen inesperada para presentar su trabajo en Marmomac. En la edición anterior llevó un astronauta realizado en piedra natural. Este año cambió el espacio exterior por la prehistoria, con los dinosaurios como hilo conductor.
Ambas propuestas parten de una misma idea: utilizar la creatividad para invitar a mirar de nuevo un material conocido. En Verona, los dinosaurios mostraron que la piedra puede adoptar la forma de una escultura de gran complejidad, conservar la fuerza de una roca extraída de la sierra o integrarse en una superficie de diseño.
Esa variedad es la que CuellarStone quiso reunir en su universo prehistórico. Una instalación llamativa a primera vista que, al acercarse, dejaba ver el conocimiento técnico y el trabajo artesanal que había detrás de cada pieza.