La Banda San Indalecio graba el CD ‘Almería de pasión’ para LA VOZ
La Banda San Indalecio graba el CD ‘Almería de pasión’ para LA VOZ
En la tarde de ayer, la magnífica sala de ensayos de la Agrupación Musical San Indalecio de La Cañada se convirtió en estudio de grabación. El objetivo no era otro que grabar el CD Almería de Pasión que LA VOZ distribuirá junto al periódico a partir del próximo 30 de marzo y a lo largo de toda la Semana Santa.
Cerca de un centenar de músicos se dieron cita en este lugar, dispuestos a sumir la responsabilidad de este nuevo trabajo discográfico.
Músicos de todas las edades que, bajo la batuta de Francisco José Pérez Cruz, fueron de capaces de recrear en su espacio cotidiano la sensibilidad propia de la Semana Santa, destilando en sus notas olor incienso y a cera, a solemnidad y fervor.
Un riguroso trabajo de afinación previo a la grabación de cada tema y las oportunas indicaciones técnicas permitieron obtener unos excelentes registros de el mejor sonido de pasión.
El disco recoge ocho marchas procesionales de las más conocidas, como son Madre inhiesta, Virgen del Valle, Amargura de Jaén, Sentimiento gitano, Madrugá de canela y clavo, Gran Poder, Concha y Cristo de la Sangre, a los que se añade, en un epílogo muy especial, una composición de concierto en sala, como es Hosanna excelsis. Francisco José Pérez Cruz, director de la Banda de la Agrupación Musical San Indalecio, comentaba que todos los temas grabados forman parte del repertorio habitual de esta formación, en sus conciertos y, sobre todo, en sus desfiles procesionales. Entre, ellos destaca el título Cristo de la sangre, que es la más antigua de esta selección y que fue compuesta por Emilio Cebrián en los años cuarenta. “Es una de las más complejas por su estructura musical y por su exigencia técnica”, comentaba Pérez Cruz, sopesando el reto al que se enfrentaba la banda poco antes de iniciarse la grabación. En su opinión, esta formación musical encuent6ra en este tipo de actividad una manera de poner en evidencia su nivel, a la vez que le va servir a sus miembros para ganar en experiencia. Aunque ya se han enfrentado a la responsabilidad de una grabación, el constante trabajo de formación musical, inherente a su funcionamiento, se ve reforzado por un acontecimiento de esta naturaleza. Sobre la banda, Pérez Cruz destaca que, pese a la juventud de muchos de sus miembros, la formación cuenta con un notable nivel, toda vez que la mayoría cursan estudios en el Conservatorio. “Algunos miembros, que se iniciaron en la Banda muy jóvenes, hoy son profesores en otras bandas o en el propio Conservatorio. Para ellos, la música no es una mera afición, sino algo mucho más comprometido, incluso una salida profesional”.
En esta Banda, en la que coinciden padres e hijos puede presumir, tras cumplir veinte años de historia, de ser un referente de formación musical y trasmisión de valores culturales. El ambiente en el que transcurrió la grabación podría recordar unas veces, una clase de música, en tanto que otras, cuando sonaban las marchas procesionales, emulaba la mejor sala de conciertos.