Empieza el cambio
Empieza el cambio
La Convención Nacional que el Partido Popular clausura hoy en Málaga ha supuesto el definitivo punto de partida del cambio político en España y el principio de la recuperación de la senda de crecimiento y desarrollo en la que un dia fuimos los primeros. Un camino que lleva mucho tiempo gestándose mientras el PSOE, desprovisto de un hálito de responsabilidad, ha ido plegándose en sus intereses internos, que ha antepuesto a los de los ciudadanos y a los de un país que dejan en una situación crítica. Numerosas organizaciones sociales y culturales han querido mostrar su apoyo al PP en este proceso de cambio con su presencia en esta cita, abierta por José María Aznar y clausurada hoy por Mariano Rajoy, en la que se han trazado las políticas que Mariano Rajoy pondrá en marcha a partir del 20 de noviembre. La ONG Humanismo y Democracia, UNICEF, Mujeres en Igualdad, las organizaciones de mujeres rurales AFAMMER y FEMUR, la Fundación ONCE y el CERMI (Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad), FAES, PP en el Exterior, e iniciativas de alcance europeo como CES (Centre for European Studies) han expuesto su trabajo y apoyado el comienzo del cambio. A ellas se unen Cruz Roja, Unión Demócrata de Pensionistas o la Fundación San Pablo CEU, entre otras. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, convencida de que cada vez que en España gobierna el PSOE, a España y a los españoles nos va mal, habló ayer de una ley no escrita que se cumple en nuestro país de una forma inexorable y matemática: "la ley de la gravedad socialista: todo puede caer más, todo se puede hundir más y todo puede ir a peor mientras haya un Gobierno socialista". El Estado ha alcanzado ya una deuda de 700.000 millones de euros. Pero estamos en campaña y algo nuevo hay que decir, sobre todo si el candidato ha formado parte del Gobierno que en peor situación ha dejado el país, el que tiene el record en destrucción de empleo y empresas, en jóvenes y profesionales preparados que no encuentran empleo y se han tenido que ir fuera, en dilapidar los recursos corrientes y el patrimonio del Estado, en vender las reservas de oro, en descrédito institucional y pérdida de liderazgo y confianza de los ciudadanos, en subir los impuestos, en derroche, en asesores, en cambiar excelentes relaciones con los Gobiernos democráticos por el cultivo de las relaciones con tiránicos totalitarios o en cambiar de opinión y políticas generando inseguridad jurídica y socioeconómica. Así, si la semana pasada Rubalcaba pretendía hacer un guiño a quienes sufren los recortes que él mismo ha propuesto y votado en el Congreso diciendo que "existen dudas razonables sobre si nos estamos pasando en la dosis de ahorro" y que "igual tenemos que medir los ritmos", Cospedal asegura que lo que pide el candidato socialista no es confianza, sino la amnesia de los españoles. Cospedal afirma que Rubalcaba ha sido el vicepresidente del peor Gobierno de la democracia: el vicerresponsable de la mayor destrucción de empleo de nuestra historia, el viceimpulsor de los mayores recortes sociales de la democracia, el viceculpable de la congelación de las pensiones, el viceautor de los recortes de los sueldos de los funcionarios, entre ellos los médicos y profesores y el vicezapatero de la peor crisis económica y social de nuestra democracia. Empieza el cambio y los grandes cambios comienzan por cambios pequeños. Con la victoria del PP el 20-N comienza el fin de la crisis política, y con ella el fin de la de liderazgo, de la crisis institucional y de credibilidad, de las improvisaciones, de las rectificaciones, de las ocurrencias, de los recortes sociales y de las reuniones en las gasolineras.