De Almería a Shijiazhuang en un viaje de ida y vuelta
Dos jóvenes almerienses viajan hasta la Universidad de Hebei, en China, para impartir clases de español a unos alumnos que también han visitado la UAL este curso

Alumnos de la almeriense Alba Pérez en Hebei, China.
Hace poco menos de dos años que la Universidad de Almería e instituciones de enseñanza chinas mantienen un convenio de colaboración a través del cual alumnos de las Hebei y Changhum han tenido la oportunidad de visitar la ciudad y estudiar durante unos meses en el Campus de La Cañada.
Paralelamente, dos antiguas estudiantes de la UAL, Alba Pérez y Natalia López se han embarcado en la aventura de cerrar el intercambio cultural, lanzándose en una experiencia como profesoras en la Universidad de Estudios Extranjeros de Hebei. Ambas están viviendo durante todo este curso en la ciudad de Shijiazhuang (capital de esta provincia), acogidas por la institución de enseñanza china dando clases de español.
“Aquí todo el mundo te mira con muchísima curiosidad, cuesta un poco acostumbrase a eso”. Las dos profesoras coinciden en el choque cultural que supone ir a una ciudad relativamente pequeña en la que no están acostumbrados a ver occidentales paseando por la calle.
Encantadores
Alba y Natalia destacan la amabilidad que casi se ha convertido en un tópico asiático pero que, en esta ocasión, no puede ser más ajustado a la realidad: “Los alumnos son encantadores. Se preocupan muchísimo por ti y hacen lo imposible por facilitarte todo. Si un día llegas a clase y te notan resfriada, al siguiente te traen medicinas. Si les dices que necesitas hacer cualquier cosa, se ofrecen todos a ayudarte”, explican. “Para ellos es lo más normal del mundo pero para un profesor español marca la diferencia y es muy gratificante salir un viernes de clase con un “buen fin de semana”.
El idioma es una de las barreras obvias cuando alguien emprende un viaje de estas características. Impartir clase a alumnos que tienen poca o ninguna base de la lengua que estudian y que, la mayoría de las veces, cuentan con un nivel de inglés básico dificulta la tarea. “Tenemos que hablar despacio y gesticular mucho para hacernos entender”, explican. “¡Hay que echarle mucha imaginación! Aunque ahora estamos empezando a aprender algo de chino”.
Adaptación
Natalia y Alba se han adaptado muy bien a la vida en China: “Hay muchas diferencias culturales, pero no significa que sea malo. Una vez que traspasas la barrera del idioma empiezas a comprender todo lo que tiene por ofrecer”. Reafirman el lugar común de que “China es una tierra de contrastes”, afirmando que “Generalmente no hay puntos medios; puedes estar en medio de la mayor avenida comercial viendo rascacielos impresionantes y a tu espalda encontrar unas pequeñas calles de “hutongs” (casas tradicionales muy humildes).
Pero su mayor queja es la de otros muchos almerienses fuera: “No aprecias el cielo azul de Almería hasta que no estás fuera y te falta”.