Homenaje a Isabel Navarro Moreno del grupo de cuidadores del centro de salud de Virgen del Mar
"Contar con su presencia es un regalo para el alma, pues su alegría y su resiliencia hace que todos se sientan bien"

Isabel Navarro Moreno, durante el reconocimiento que le brindó el grupo de cuidadores del centro de salud de Virgen del Mar.
El grupo de cuidadores del centro de salud de Virgen del Mar ha realizado a Isabel Navarro Moreno un emotivo reconocimiento que recogen en este texto remitido a LA VOZ.
Isabel Navarro Moreno nació el 1 de abril de 1964 en Padules. Infancia muy marcada por la sencillez del entorno rural, unos maravillosos padres muy trabajadores y cercanos y 3 hermanas.
Disfrutó de una juventud alegre y divertida. Se casó con un chico de Fondón y vivieron en Almería. Es madre de un maravilloso hijo con parálisis cerebral, David Villafaña Navarro.
El cuidado de David se inició en el momento de su nacimiento, lo que marcó la vida de Isabel desde ese momento. Desde el hospital de Granada le dieron a su hijo sin ninguna esperanza de vida. "Con mi hijo en brazos, en el tren de regreso a Almería, decidí cuidarlo cada minuto de su vida con el amor maternal que nacía de mí como el agua de una fuente", comenta Isabel.
Isabel le dio de comer gota a gota con una jeringa en sus primeros días de vida, estuvo día y noche con el alma tranquila sabiendo que sus cuidados estaban en el momento que los necesitaba y eran las 24 horas del día. Y sus cuidados dieron fruto, la vida se arraigó en David y continúa en la actualidad, siendo un hombre muy feliz, comunicándose con su madre sin voz, pero ella le comprende.
Isabel y su marido deciden tener otro hijo en este entorno de cuidados 24 horas cada día. Nace su segundo hijo y el hogar brilla en esperanza, cuidados y normalidad. Normalidad en la crianza del segundo hijo cuidando a David. ¿Cómo desarrollar "la normalidad" en un ambiente tan extremadamente dedicado al cuidado personalizado de una persona dependiente? Se lo consultaremos a Isabel, a su esposo y a su segundo hijo… Normalidad irradiada de confort, sosiego y alegría.
Transcurren los años y la vida le pone en sus manos para cuidar a su tía soltera tras padecer un ictus y dependiente. Acude al hospital y tras valorar la situación, decide cuidarla en su casa, previo consenso con el esposo. Y la foto, durante años, del día a día de Isabel es el cuidado personalizado de ambos con una sonrisa y vitalidad. Pasa la vida y tienen que organizar el cuidado de su maravilloso padre.

Isabel Navarro Moreno.
Establecen el cuidado en Almería con la supervisión de Isabel y el acompañamiento de su madre anciana. Fallece la tía, posteriormente el padre y se establece el cuidado de la madre demenciada. Los cuidados con amor, con precisión, con pasión y con alma se mantienen hasta la actualidad para ambos, su hijo David y su madre Consuelo.
Cuidados durante 43 años a David. Gratitud por cuidar que comparte con su esposo, su segundo hijo, su nuera, su nieto y con todas las personas que hemos tenido la gran suerte de conocerla pues Isabel Navarro irradia una energía tan positiva, que los problemas personales de todos los miembros del grupo parecen atenuarse. Contar con su presencia es un regalo para el alma, pues su alegría y su resiliencia hace que todos se sientan bien y los problemas queden aparcados durante las horas del taller, pues su sonrisa y motivación continua hacen que todos los componentes sigamos hacia adelante con optimismo y esperanza.