Del desorden nace el estilo: SrtaChaotic, la moda inquieta de Almería
De auxiliar veterinaria a diseñadora audaz, este es el viaje de Rocío Sánchez más allá de las idas y venidas de la vida

Rocío Sánchez, creadora de la marca almeriense 'SrtaChaotic'.
La sociedad castiga la indecisión y juzga a quienes no siguen el camino "correcto", establecido desde tiempos inmemoriales. Se busca la perfección a toda costa para no "salirse del tiesto": estudia, trabaja, enamórate, forma una familia, completa la lista de tareas de la vida, no desobedezcas, sigue adelante, no te detengas, no derrapes en el círculo de la vida.
"Bienvenidos al caos", así rezan varias prendas de la diseñadora almeriense Rocío Sánchez, una joven que decidió desafiar la frustración y utilizar la moda como "canal de expresión" para reflejar las inquietudes que ocupan nuestra mente día a día. Creativa y "pilla" desde pequeña, la palabra caos llegó a su vida sin que ella supiera que marcaría su futuro.
En un mundo donde todo parece encajar en moldes predefinidos, Rocío apuesta por el desorden constructivo, por aceptar y expresar las contradicciones internas que todos llevamos dentro. Sus diseños no solo cuestionan las normas sociales, sino que invitan a encontrar belleza en la imperfección y en la libertad de ser auténticos, fuera de patrones establecidos. Así, a través del caos, ella propone un nuevo orden, uno que nace de lo genuino y lo personal.
"Ro, eres un caos, céntrate"
Desde pequeña, Rocío mostró interés por la moda, bocetos desperdigados por su habitación, junto a recortes del futbolista Fernando Torres, gustos de una preadolescente que tiempo después debería decidir qué hacer con su vida.

Collage de fotos de pequeña de Rocío Sánchez.
Después de acabar el bachillerato de artes, se decantó por el diseño de interiores, un mundo que quemó cualquier atisbo de ilusión por la creatividad y las artes. Ante el rechazo hacia esa rama, la joven almeriense decidió que no era lo suyo, "yo no me veía en la moda".
Fue por ello por lo que lo dejó, dando un giro de 180º, y decidiendo enfocar su futuro como auxiliar técnico veterinario, un camino opuesto a lo que la había acompañado toda su vida.
Gracias a ello, comenzó a trabajar en una clínica de Huércal de Almería, sin embargo, a pesar de estar cómoda "rodeada de cachorritos", no era algo que le apasionara, "sabía que no era mi sitio, no me veía en el futuro en esa ocupación".
Como si la vida quisiera que Rocío volviera a las artes, la pandemia aterrizó y con ello, un despido se presentó ante ella. "Fue con mucha tristeza, tanto mi jefa como yo lloramos, era la primera vez que experimentaba algo así".
Y ahora, ¿qué hago?
La incertidumbre marcó el punto de partida de Rocío: "Y era como, ¿ahora qué hago, no?". Así recuerda aquella época, en Huércal, donde sus amigos le animaban a explorar su lado artístico. Ella, reacia al principio, no terminaba de verle sentido al arte en su vida. Pero el destino tenía otros planes.
Antes de adentrarse de lleno en el mundo de la moda, ayudando a sus padres con el trastero, encontró unas carpetas con bocetos de cuando era pequeña, una señal. “Mi familia me miró y me dijo, ‘Ro, ¿necesitas algo más?’ Y yo pensé: el universo te está hablando, ¿no?”, cuenta, entre risas.
La moda llegó precisamente ahí, casi sin buscarla. Rocío se presentó al examen de acceso casi por curiosidad, sin experiencia previa con una aguja, y al año siguiente, ya con mayor confianza, se volcó de lleno en la Escuela de Arte, accediendo con la nota más alta de su promoción.
Rocío admite haber sido siempre diferente en su entorno —“la típica oveja negra”—, la que iba contracorriente: “Cuando todos llevaban tacones, yo iba en tenis; cuando tocaba ropa ajustada, yo apostaba por pantalones anchos”.
Nunca pensó que la moda sería su camino, el estilo lo veía como algo normal, pero la curiosidad y las señales del pasado la guiaron para descubrir ahí su lugar. Su historia es la de alguien que decidió probar, dejarse llevar por el impulso creativo y acabar encontrando, entre caos y dudas, su verdadera vocación.
Reivindicación y estilo unidos, así es 'SrtaChaotic'
SrtaChaotic, la marca de moda nacida en pleno confinamiento por obra y desvelo de Rocío, apuesta por transformar el caos personal en identidad. Lo que empezó siendo solo un nickname para su Instagram —inspirado por los constantes comentarios de ser “un caos”— terminó convertido en distintivo de una firma que no se parece a ninguna otra en Almería.
Rocío, marcada por su amor secreto por el anime y la cultura japonesa, imprime en cada prenda una fusión de influencias orientales y rebeldía local. Así, desafía la tradición almeriense del flamenco y la ceremonia, apostando por piezas que no pretenden disfrazar, sino mostrar la esencia auténtica de quien las lleva.
Es una declaración de intenciones para quienes no temen ser diferentes. La comunidad que la rodea es tan diversa como sus diseños, un grupo de inconformistas que encuentran en la moda un canal para expresarse sin máscaras ni estándares normativos. La marca, aunque apreciada localmente, encuentra sus mayores éxitos en otros territorios, donde la singularidad se valora más allá del molde.
Firmemente convencida de la moda como reivindicación, Rocío lidera iniciativas como Taisho, un proyecto que da nueva vida a prendas olvidadas, personalizándolas de manera única y accesible. Con esta propuesta, acerca el alma SrtaChaotic incluso a quienes no pueden acceder a la alta gama, apostando siempre por la sostenibilidad y la autenticidad.
En esencia, SrtaChaotic es la prueba viva de que el caos, lejos de ser un obstáculo, puede transformarse en creatividad, comunidad y tendencia, inspirando a nuevas generaciones a romper moldes desde el corazón de Almería.