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Alamar ha dejado el mejor atlas musical en Almería

Alamar ha dejado el mejor atlas musical en Almería

Jacinto Castillo
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Alamar ha triunfado. su edición 2012 ha sido como un atlas mágico para darle la vuelta al mundo de tema en tema, de ritmo en ritmo, de voz en voz.
Los últimos coletazos de este poderoso festival de música auténtica dejaron en la Plaza Vieja el ritmo hipnótico y sanador del raggae de Global Warning, que “movió” a la gente de izquierda a derecha y de arriba y abajo, con un dominio admirable de este movimiento musical, salpicado de toques sonoros de DJ. Expertos en llegarle a incontables públicos, esta formación se metió en el bolsillo a los almerienses que decidieron participar en la última entrega de este ciclo marcado por artistas que viven al margen de los grandes fenómenos comerciales de la música de consumo.
En este caso, la fusión de dos bandas, que es el origen de Global Warning, ha generado una más que interesante propuesta que el público almeriense tuvo la oportunidad de aprovechar sin reservas.
La capacidad de cautivar a una audiencia que no siempre acude con una idea clara de lo que va a escuchar sólo está al alcance de verdaderos artistas, como es el caso de los miembros de Global Warning.
Roby Lakatos 
No fue este el caso de Roby Lakatos, que ya estuvo en Almería en 2005. Sin embargo, la escasa oferta de conciertos de música húngara, tampoco parece el mejor preámbulo para llenar el aforo. Pero Lakatos lo consiguió. Y consiguió, además arrebatarle el corazón al millar largo de personas que disfrutaron de la apasionada e incontenible música húngara, que brotaba del violín de Lakatos, hijo y nieto de intérpretes que son historia en Hungría.
El violín de Lakatos rebasó en muchas ocasiones la idea más común de virtuosismo para llegar  donde parece imposible. Claro que contaba con una extraordinaria banda detrás, de músicos de primera fila, capaces de “bañar” en el Danubio el Jazz de Django Reinhart y de Stphen Graphelli o “pasear” por la calles de Budapest bandas sonoras célebres, como Gentl. También la música rusa tuvo su espacio en el repertorio de Lakatos, con temas que nunca fallan como Ojos negros o la increible partitura de Rimsky-Korsakov en un solo de címbalo húngaro.
Kilema
Antes de navegar por el Danubio, la singladura musical de Alamar trazó el rumbo por el Índico Occidental, dejando la deriva abierta a los Mares del Sur y a los ritmo tórridos de las costas africanas y al misticismo asiático. El piloto de esta travesía fue Kilema, que jugó con la intrincada aritmética de los insturmentos africanos, como el marovany, para descargar vibraciones capaces de agitar al respetable. Desde Madagascar, un tifón benigno de creatividad y tradición musical para Almería.    
Carminho
Una de los conciertos más esperados de esta programación fue el de Carminho, la delicada y penetrante cantante de fados, que se ha hecho querer por el público español, no sólo por su prestigio, sino también por tema a dúo que interpreta con Pablo Alborán. Por una razón u otra, la Plaza de la Constitución se llenó de público la noche del pasado miércoles, para compartir la saudade y la exquisita sensibilidad de Carminho.
Los temas de su disco Alma dejaron patente las cuerdas más sesibles del alma portuguesa hecha canción, que es otra modo de nombrar el fado.
Mieko Miyazaki y Guo Gan
Esta magnífica edición de Alamar que acaba de concluir comenzó con un regalo, como el ofrecido por Mieko Miyazaki y Guo Gan, que plantearon una interesante alternativa a l

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