Pilar Quirosa-Cheyrouze visita un ‘Tiempo de espigas’
Pilar Quirosa-Cheyrouze visita un ‘Tiempo de espigas’
Ha sido un proyecto que se ha fraguado en los últimos años y que hoy, por fin, ve la luz. Ya lo adelantaba la propia autora, Pilar Quisora-Cheyrouze (Tetuán, 1956), en octubre de 2009, tras la presentación de su obra ‘El faro de Nerea’. “Mi próxima novela estará estructurada en capítulos brevísimos, pero intensos y arremeterá contra la falta de humanismo y generosidad”, adelantaba sobre ‘Tiempo de espigas’ (DeTebeos), que esta tarde a las 20 horas presenta en la Galería Alfareros (Rambla Alfareros, 21, 1ª planta) de la Diputación acompañada por el editor Diego Cara y por el periodista Miguel Ángel Blanco, autor del prólogo.
‘Tiempo de espigas’, tercer número de la colección Tetuán de narrativa de la editorial almeriense, es para Quirosa-Cheyrouze una “novela-documento” que esconde un “drama social” y también una “memoria sentimental” por un pasado, los años setenta, que revive a ritmo de ‘flashback’. “También hay un homenaje a la figura de la mujer, a su lucha por dilucidar su trabajo, sus obras y sus ilusiones, y un reconocimiento a la figura del educador, como una pieza imprescindible de la enseñanza”, explica a LA VOZ.
Además, la escritora y poeta rinde en esta novela tributo al arte como “fuente inagotable de inspiración que muestra el mundo más allá de uno mismo.
Narrada en tercera persona, ‘Tiempo de espigas’ entronca con otra obra anterior, ‘Azul tristeza’, en cuanto a la importancia de la comunicación personal, “desde las relaciones epistolares de los años setenta, cuando no existía Internet, al reencuentro a través del correo electrónico”.