Cuando una foto habla: el Almería es una familia de verdad
Cuatro pilares del vestuario pasan juntos la Nochevieja, eso dice mucho

Adrián Embarba, Leo Baptistao, Federico Bonini y Nelson Monte.
Hay fotos y fotos, pero la que acompaña a esta historia dice muchas cosas y todas buenas. Nadie sabe qué pasará con el Almería en 2026, pero el vestuario ha dado un paso al frente y manda un aviso a sus directos rivales en la lucha por el ascenso a la Liga de las Estrellas porque este Almería de Rubi (IIª parte) tiene mucha estrella y talento de sobra. Cuando el míster habla de la unión del grupo no lo dice por vender humo ni quedar bien. Rubi dice las cosas como las siente y suele guardarse pocos secretos en la recámara cuando sube a la sala de prensa del Estadio de los Juegos Mediterráneos. Unas veces está más acertado, otras veces menos, pero la afición rojiblanca agradece un montón que, en su papel de ‘portavoz’ del club rojiblanco, hable con sinceridad. En estos tiempos eso ya casi no se lleva.

Adrián Embarba, de Nochevieja en Almería.
Pero volvamos al estado de salud del corazón del Almería porque la vida ha cambiado. Y lo ha hecho para bien. Este vestuario de este curso 25-26 ha recuperado la vida, el alma y muchas cosas más. Ha recuperado la unión que da muchos puntos luego en el campo. La foto de Adrián Embarba, Leo Baptistao, Federico Bonini y Nelson Monte, cuatro de los pilares del Almería, dice muchas cosas. Se trata de cuatro futbolistas claves en el vestuario rojiblanco y que pasen juntos la Nochevieja dice tanto y tanto bueno.
Es una de las fotos, una de las estampas que nos deja estos días un Almería más unido que nunca que sueña con subir a Primera División. Leo Baptistao, un almeriense más, abrió de par en par la puerta de su casa para recibir a sus amigos primero y luego compañeros, porque este vestuario está formado por amigos de verdad, de esos que se ayudan cuando el otro se cae. Estamos ante un Almería que ha recuperado el sello de calidad, el sello de la solidaridad.

Una imagen muy entrañable de Sergio Arribas en familia.
Mohamed El Assy, Joao y Rubi han trabajado mucho en silencio para que haya un vestuario unido, lleno de paz… y lo han conseguido. Ellos marcaron el primer gol del ascenso, ahora toca a ellos, a esos futbolistas que han formado una familia dentro y fuera del campo.

Imagen publicada en sus redes sociales por Andrés Fernández.