Siete victorias después, el Almería es un himno a la alegría
Basta con ver las imágenes del último entrenamiento antes de viajar a San Sebastián para encadenar su séptima victoria

Los jugadores del Almería se divierten jugando y entrenando.
El fútbol suele dejar señales antes de que ruede el balón. Gestos, miradas, bromas, abrazos y esa forma de trabajar que delata a los equipos que atraviesan un momento especial. Bastaba con observar las imágenes del último entrenamiento de la UD Almería antes de poner rumbo a San Sebastián para comprobar que algo bueno se está cocinando en el vestuario rojiblanco. Sonrisas por todas partes, competitividad en cada ejercicio y la sensación de que todo el mundo empuja en la misma dirección.
Siete victorias consecutivas después, aquellas imágenes cobran todavía más valor. El líder de Segunda División vive instalado en un estado de felicidad futbolística que se refleja en cada detalle. Nadie lanza las campanas al vuelo porque queda una eternidad de campeonato por delante, pero el ambiente que rodea al equipo de García Pimienta es el mejor termómetro para medir la salud de un proyecto que crece cada jornada y que empieza a transmitir la sensación de equipo preparado para cualquier escenario.
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La sonrisa no desaparece ni en los momentos previos al partido.
Un vestuario que transmite confianza
Los éxitos nunca llegan por casualidad y mucho menos en una categoría tan exigente como la Segunda División. El Almería ha encontrado una estabilidad competitiva que se sostiene sobre muchas patas. La calidad de la plantilla es evidente, pero detrás de los resultados aparece un grupo comprometido, solidario y convencido de la idea de su entrenador.
Las imágenes previas al viaje a Zubieta reflejaban precisamente eso. Futbolistas implicados, suplentes que celebran los éxitos de los titulares y una plantilla que entiende que todos son importantes. Cuando el vestuario funciona de esa manera, los triunfos encuentran terreno fértil para multiplicarse.
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Los jugadores ya transmitían algo bueno en San Sebastián.
Pimienta y el valor de una idea
García Pimienta disfruta viendo cómo su trabajo encuentra respuesta sobre el césped. El técnico catalán ha conseguido algo muy complicado: que el rendimiento colectivo apenas se resienta independientemente de los futbolistas que formen la alineación inicial.
Volvió a sorprender con sus decisiones en Zubieta y volvió a ganar. Una vez más. El plan funcionó y los tres puntos viajaron rumbo a Almería para aumentar ese colchón del que tanto habla el entrenador. Un margen de seguridad construido a base de victorias consecutivas y pensado para cuando aparezcan los inevitables momentos de dificultad que toda temporada larga termina presentando.
La gran virtud del líder es que cada pieza parece conocer perfectamente su papel. Cambian nombres, cambian posiciones, pero la idea permanece intacta. Y eso tiene el sello inconfundible de un entrenador que ha conseguido que su mensaje cale profundamente en el grupo.

Los jugadores dejaron el partido encarrilado al descanso.
Del talento al barro sin perder la sonrisa
El encuentro ante el Sanse volvió a demostrar la madurez competitiva del Almería. El líder aprovechó dos errores de la zaga donostiarra para marcharse al descanso con una ventaja de 0-2 que parecía encarrilar la tarde sin demasiado sufrimiento.
Pero la segunda parte exigió otro registro. Tocó bajar al barro, defender, correr hacia atrás y resistir las acometidas de un rival que probablemente firmó uno de sus partidos más completos de la temporada. Y el Almería respondió como responden los equipos grandes. Supo sufrir, administrar ventajas y mantenerse firme cuando el encuentro reclamaba oficio más que brillantez.
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Llegarán días peores porque el fútbol siempre termina poniendo a prueba a los favoritos. Habrá derrotas, lesiones y momentos de incertidumbre. Pero mientras tanto, la realidad es incontestable. El Almería lidera la Segunda División, acumula siete victorias consecutivas y transmite una felicidad contagiosa. Hoy, más que nunca, el conjunto rojiblanco es un auténtico himno a la alegría.