El Almería pone la patata en manos de Pimienta
Un entrenador experto sabrá reconducir una situación inesperada en el mejor momento

Día uno del Almería en la presente temporada con Pimienta y Álex Sola.
La UD Almería vive uno de esos episodios que ningún club desea afrontar cuando todo parece avanzar en la dirección correcta. El accidente protagonizado por Álex Sola ha colocado a la entidad rojiblanca ante una situación delicada en lo deportivo, en lo institucional y, sobre todo, en lo humano. El club ha reaccionado como marcan sus normas internas, abriendo un expediente al futbolista y protegiendo una imagen que se ha visto seriamente afectada por un asunto que ha trascendido fronteras y ha tenido una enorme repercusión mediática.
Pero mientras los despachos trabajan con reglamentos, informes y procedimientos, existe otra batalla igual de importante. La que se libra lejos de los comunicados y más cerca del vestuario. Allí aparece la figura de García Pimienta. El entrenador catalán recibe una patata caliente en el mejor momento de la temporada. Su misión ya no consiste únicamente en dirigir al Almería hacia el ascenso. Ahora debe recuperar para la causa a un jugador que se ha equivocado gravemente, pero que sigue teniendo toda una carrera por delante y un contrato que le vincula al club hasta 2030.

Álex Sola tiene que volver a sonreír y sentirse futbolista.
Una sanción para proteger al club
La apertura de un expediente disciplinario era una decisión lógica y necesaria. El Almería tenía la obligación de actuar porque la dimensión de la noticia ha sido enorme y la imagen de la entidad se ha visto dañada. Los clubes modernos son mucho más que equipos de fútbol y están obligados a proteger una marca construida durante años con esfuerzo, inversión y resultados.
Nadie dentro del club pretende mirar hacia otro lado. Ha existido un error grave y se tomarán las medidas oportunas siguiendo el régimen interno de la entidad. La sanción forma parte del proceso y resulta indispensable para transmitir un mensaje claro tanto al propio futbolista como al resto de la plantilla. No hay otra forma de afrontar una situación que ha generado tanto ruido dentro y fuera de Almería.

Los compañeros le van a arropar como ya hicieron con Aridane.
El precedente de Aridane no sirve
Las comparaciones aparecen de forma automática en el fútbol, pero cada historia tiene sus matices. El caso de Aridane pertenece a otro contexto y a otro momento. Entonces, el futbolista estaba cerca de concluir su etapa en el club y el horizonte deportivo era completamente diferente.
Álex Sola tiene apenas 27 años y un largo recorrido profesional por delante. El Almería realizó una apuesta importante por él y mantiene un vínculo contractual que se extiende hasta 2030. Por eso la gestión debe ir mucho más allá de la sanción económica o deportiva. El objetivo no puede limitarse a corregir un error. También debe consistir en recuperar a una persona y a un profesional para que vuelva a sentirse útil dentro del proyecto.
Nada borrará lo ocurrido ni la repercusión alcanzada por la noticia. Esa mancha acompañará siempre al jugador. Pero también es cierto que las segundas oportunidades forman parte de la vida y del deporte. Ahora comienza el camino de la rectificación.

La mano experta de García Pimienta recuperará al jugador.
La misión de Pimienta va más allá del fútbol
Y es aquí donde aparece García Pimienta. El técnico ha demostrado durante toda su carrera una sensibilidad especial para gestionar grupos humanos. Más allá de los conceptos tácticos y de los sistemas de juego, una de sus grandes virtudes consiste en entender a las personas que tiene delante.
El entrenador sabe que el jugador ya ha recibido un duro castigo mediático. Las imágenes han recorrido el mundo y el foco ha estado colocado sobre él durante días. Por fortuna, el accidente no dejó consecuencias humanas irreparables y eso permite enfocar la situación desde la responsabilidad, la reflexión y el aprendizaje.
Ahora le corresponde a Pimienta ejercer un papel que va mucho más allá del entrenador clásico. Debe ser guía, consejero y apoyo. Debe convencer a Álex Sola de que todavía puede escribir muchas páginas positivas en su carrera y que este episodio no tiene por qué definir toda su trayectoria.
Sus compañeros también serán fundamentales en ese proceso. El vestuario suele ser el primer refugio cuando llegan los momentos difíciles. Entre todos deberán ayudar al futbolista a recuperar la normalidad y a reconstruir la confianza perdida.
La pelota ya está en el tejado de Álex Sola. El Almería cumplirá con su obligación disciplinaria y García Pimienta intentará recuperar al futbolista para la causa.